PROYECTO BIOCULTURA Y CAMBIO CLIMÁTICO

ANTECEDENTES

 

Desde 1969, la Cooperación Suiza acompaña a Bolivia en el propósito de aliviar la pobreza, a través de iniciativas innovadoras, centradas en el desarrollo de capacidades locales, en el marco de la aplicación de políticas públicas. Así desde los años 90, se ha impulsado la inclusión y revalorización de saberes locales y la cultura indígena-campesina, como elementos centrales a ser aprovechados para mejorar la calidad de vida de la población más desfavorecida de las áreas rurales.

El proyecto Biocultura, es un esfuerzo conjunto entre el Gobierno de Bolivia y la Cooperación Suiza, establecido para contribuir a la superación de la pobreza y la consecución del “Vivir Bien” de comunidades campesinas-indígenas en la zona andina de Bolivia. El Vivir Bien es el paradigma del Estado boliviano, establecido en su constitución y que busca el disfrute de los bienes materiales en armonía y complementariedad con la Madre Tierra (entorno natural/cultural).

En lo concreto, Biocultura fortalece el reencuentro entre la naturaleza (lo biológico) con la sociedad (la cultura) generando modelos locales prácticos que beneficien a la población, articulados a la planificación pública y aplicando las políticas que favorecen este propósito. Este proyecto, se implementa en áreas de pobreza extrema pero de alta riqueza en términos de biodiversidad y cultura.

Durante la primera fase de Biocultura, entre 2010 y 2014, se alcanzaron resultados de alto impacto tanto en lo local como en lo nacional, que respaldados por el Gobierno boliviano y la Cooperación Suiza, dieron pie a la continuidad de la iniciativa en una segunda fase (2015 – 2019), está vez con mayor orientación a la atención de los efectos negativos del Cambio Climático.

PRINCIPALES RESULTADOS DE LA PRIMERA FASE (2010 – 2014)

 

El objetivo principal de Biocultura, fue contribuir a la conservación de los ecosistemas andinos y el Vivir Bien de comunidades campesinas e indígenas. En ese afán avanzó en diseñar y validar metodologías que permitan construir, recrear y evidenciar el Vivir Bien.

En un nivel local/municipal, se desarrollaron e implementaron modelos integrales bioculturales (Sistemas Endógenos Bioculturales) que permitieron relacionar e integrar 4 dimensiones o atractores claves en la concepción del Vivir Bien: lo sociocultural, la gobernabilidad, la economía y la conservación. A través de este enfoque, se mejoró la situación de más de 11,5000 familias de 282 comunidades en 35 municipios del país, incrementando los ingresos familiares, revalorizando saberes y prácticas locales, mejorando la gobernabilidad local y conservando los componentes de la Madre Tierra (especialmente agua, suelos, bosques y praderas). A la culminación de la fase, se contribuyó a la elaboración de planes piloto de cambio climático en los municipios, cuyos principios y enfoque fueron asimilados posteriormente en el nuevo sistema de planificación integral del estado.

A nivel nacional, durante la primea fase, Biocultura aportó a la concreción de conceptos importantes para el Estado Plurinacional como son la “Madre Tierra” y el “Vivir Bien”. En ese proceso se contribuyó a la elaboración de la Ley Marco de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien, a su reglamentación y la definición de un marco normativo e institucional para la “Autoridad de Madre Tierra”. En esta ley se definieron las orientaciones para la Adaptación al Cambio Climático (ACC), estableciendo la creación de la Autoridad responsable de implementar las mismas. Biocultura, además de contribuir a posicionar e implementar la política de Estado del Vivir Bien en un nivel nacional, trabajo también en un nivel internacional, apoyando al Estado para el reconocimiento de los derechos de la Madre Tierra, al establecimiento del Mecanismo Conjunto de Adaptación-Mitigación, al reconocimiento del acceso al Agua como derecho Universal y al desarrollo de la propuesta boliviana para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).