Por una nueva comprensión de la Economía

Javier Medina

Indice

Una breve mirada cuántica a la Economía
Chrematistiké y Oikonomiké
Moneda masculina y Moneda femenina
Dinero y recursos

El paradigma matriarcal de la abundancia
Phaxima y qullqi: moneda ecológica
Juchitán: dinero de mujeres
Huyustus: los Bancos de los Achachillas
Urkupiña: el Banco de la Virgen
Economía espiritual del Gran Poder

Lectura
El nivel de la masa
El nivel de la energía
El nivel del ámbito no-circunscrito

M
Una breve mirada cuántica a la Economía

Chrematistiké y Oikonomiké
Siguiendo la lógica del nuevo paradigma científico debemos redefinir la Economía como la complementariedad de dos energías antagónicas, Partícula / Onda, pero complementarias. Ello permitirá visibilizar y tener en cuenta, justamente, la otra parte de la economía que la Constitución Política designa bajo el rubro de Economía Plural.
Lo dicho lo podríamos visualizar de la siguiente manera:

ECONOMIA

Fermión / Partícula Tercero Incluido Bosón / Onda
Chrematistiké
Acumulación

Moneda complementaria local
Empresas sociales Oikonomiké
Redistribución
Capitalismo
Cero valor, por diseño Reciprocidad
Generadora de los valores humanos: Ch´uyma
Liberalismo Socialismo Ayni Tinku

Mercado Estado Reciprocidad positiva Reciprocidad negativa

Detengámonos en el quantum conceptual

Capitalismo / Reciprocidad

Así, pues, cada civilización ha producido sus sistemas, incluido el económico, que, nuevamente, se nutren de las mismas energías, pero que han sido dosificadas de distinta manera. Occidente ha privilegiado la energía fermiónica y la Indianidad la energía bosónica. Occidente, es decir el Monoteísmo abrahámico, ha dado lugar al Capitalismo (liberal y/o socialista) La Indianidad, es decir, el Animismo, ha dado lugar al Ayni: vale decir a la Reciprocidad.

Esto implica también que al interior del Monoteísmo se da la Reciprocidad, pero ésta ha ido siendo reprimida y reducida a la esfera privada: economía doméstica, navidad, donación de órganos, regalos, lujo…; o a la esfera social: cooperación internacional, subsidios…; o a la religión: limosna, caridad… por el crecimiento exponencial del Capitalismo financiero. Del mismo modo, al interior del Animismo existen las semillas, las potencialidades del Capitalismo, pero hasta ahora no llegan a hacer masa crítica: Patiño, Max Fernández, los Qamiris del Gran Poder, por ejemplo.

En Occidente (salvo los dos últimos siglos) siempre se ha entendido la Economía, desde Aristóteles, para ser preciso, como la complementariedad de Oikonomike: la Reciprocidad, basada en la lógica del don: compartir y Chrematistike: Intercambio, basado en dinero, mercado y acumulación. Es preciso volver a esta visión complementaria de las dos energías antagónicas. Aquí, precisamente, se funda la propuesta de la Moneda local como Interfase de sistema.

En el Capitalismo, la dinámica económica se inicia a partir del interés individual por lucrar con el objetivo de acumular para, de este modo, poder comprar, en el mercado, los bienes y servicios que se precisa para ser feliz. En la Reciprocidad, la dinámica económica se inicia a partir de la necesidad del Otro o de su cuidado, con el objetivo de crear o recrear el vínculo social, generador de valores humanos: amistad, alianza, fraternidad, solidaridad…para, de este modo, adquirir prestigio como donador y, en ello, tornar más amable el mundo.

Para visualizar, sinópticamente, ambos voltajes, sirva el siguiente cuadro

Capitalismo Reciprocidad

Requiere de la Fe para funcionar. Crédito, Fondo Fiduciario. La menor duda pone en riesgo el sistema: fugas bancarias sobre rumores Requiere de la solidaridad para funcionar. El individualismo pone en riesgo el sistema
Es una religión cultual, no dogmática. Sus fieles pueden creer lo que quieran: libre mercado, economía planificada, economía social de mercado, pero tienen que cumplir sus reglas: buscar el interés, la plusvalía y apropiársela privada o estatalmente. Es flexible, se acomoda a las circunstancias y no conoce dogmas
No puede parar: crecimiento continuo Se activa cuando es necesario
Es una religión que endeuda a sus fieles, a diferencia de las otras que buscan salvarlo. Sin endeudamiento no hay crecimiento económico. Inversionistas. Busca criar la vida y hacerla amable aquí y ahora
El Dios del Capitalismo debe permanecer en el misterio. El banco es su santuario, Wall Street su Sancta Sanctorum, los economistas sus sacerdotes y los corredores de Bolsa sus misioneros No conoce dioses, ni secretos, ni sacerdotes
Juega sobre el tiempo y apuesta al futuro: a la esperanza de llegar a ser rico No separa Tiempo de Espacio: Ambas se relativizan mutuamente
El Individuo como sujeto del sistema económico La Comunidad como sujeto del sistema económico
La Propiedad privada como condición de posibilidad de funcionamiento del sistema El Usufructo de los Bienes esenciales para la vida: tierra, agua, aire …como condición de posibilidad
Propiedad privada de los medios de producción Pertenencia familiar y/o comunal de los medios de producción
La naturaleza no es tomada en cuenta. Es una Externalidad La naturaleza es la Internalidad por antonomasia: todos somos parte del continuo biosférico
Produce valores de cambio Produce valores de uso
Es competitivo: uno gana y el otro pierde. De la riqueza de pocos (los intereses) sale de la pobreza de muchos Es emulativa y busca que todos ganen lo justo
Para lucrar produce objetos no necesarios. La Publicidad es inherente al sistema Produce lo necesario y de modo suficiente
Es necrófago: el Complejo Militar- Industrial es su dispositivo de reproducción y dominación global Es biófila: no busca la dominación, sino la relación. Esta puede ser Positiva: el Ayni y también negativa: la vendetta, la venganza, el tinku. No rebasa, empero, lo familiar y local

Moneda masculina y Moneda femenina

Los occidentales, debido al principio lógico de no contradicción, creemos que las partes se oponen; los amerindios, debido al principio lógico de complementariedad de opuestos, las unen y, por tanto, el Todo o la totalidad resulta del equilibrio de las fuerzas opuestas y complementarias . Dicho antropomórficamente, masculino y femenino son interdependientes. No existe el uno sin el otro. No hay día sin noche.

La economía moderna separa el capital masculino del capital femenino, llamado Externalidad. La economía contemporánea empieza a incluir esa Externalidad, de modo declarativo, pero no real, como, por ejemplo, la Economía Verde que sigue reduciendo el análisis económico al Capital físico y financiero, debido a que sigue anclada, monoteístamente en el paradigma newtoniano: mecanicista y patriarcal, pues por diseño no puede procesar data biológica, qua talis, o intangible, como la física cuántica. El desafío actual, de cara al cambio climático, es entender la siguiente complejidad, de doble voltaje: capitalismo y reciprocidad, como un Todo complementario.

Capitalismo Capital físico e inmueble Infraestructuras, instalaciones, equipamientos, bienes raíces
Capital financiero Dinero, acciones, bonos, propiedad intelectual: marcas, patentes
Reciprocidad Capital natural
Biodiversidad, tierra, agua, bosque y todos los dones de la Madre Tierra
Capital socio cultural Familia, redes,organizaciones, cosmovisión, paz, vivir bien

Ahora bien, cuando se trata del Capital natural o del Capital socio-cultural, el Todo económico, que incluye el Capitalismo, se comprende desde el vector de la Reciprocidad. Cosa que no hace la Economía Verde, por ejemplo. Cuando se trata del Capital físico o financiero, el Todo económico, que incluye la Reciprocidad, se hace desde el vector del Capitalismo. Esta comprensión de la Economía no se puede ejecutar desde el paradigma newtoniano.

Lo que tendremos que aprender es el otro vector: el de la Reciprocidad. La riqueza femenina, en efecto, no tiene precio, pero el capital masculino no sobreviviría sin ella. El dinero macho, pues, promueve valores masculinos de competencia, velocidad, eficacia, lógica, jerarquía y autoridad central. El sistema monetario capitalista se basa en la Tasa de Interés y, sobre todo, en la Tasa de Interés Compuesto, donde la deuda crece exponencialmente (1, 2, 4, 8, 16…)

Ahora bien, tenemos que ser bien lúcidos para saber que el interés compuesto ataca la lógica misma de la Vida, es decir, del crecimiento biológico, natural, que tiene ciclos de aceleración, meseta y declinación: sube, se detiene y decae. La riqueza femenina genera los valores hembra de cooperación, compasión, igualdad, cuidado y confianza mutua. Todo se engendra, nace, crece, madura, envejece, muere y vuelve a ser engendrado…Lo sostenible, el más y más, el crecimiento infinito, es una ilusión patriarcal.

El Thakhi amerindio: el Camino, concibe a las fuerzas en pares: tierra-cielo, agua-fuego, femenino-masculino … como partes necesarias del Todo. Como el imán que tiene un polo positivo y uno negativo y que, separados, no pueden existir. El Thakhi del Dinero se refiere a polaridades de cooperación-competición, igualdad-jerarquía, confianza mutua-autoridad central. Las dos cosas; siempre la paridad. Hacia ese ideal debemos aspirar.

La moneda masculina es creada por la autoridad central para fomentar la competencia y el interés; impulsa la acumulación y concentración de dinero. Eso está bien. La moneda femenina, se basa en el tiempo: se oxida, es descentralizada y democrática. Fomenta la cooperación, está libre de interés y no es acumulable. Eso también está bien.

La moneda masculina facilita las transacciones y crea capital financiero. Todo lo que tiene que ver con la cantidad. La moneda femenina activa la dinámica del don y ayuda a generar abundancia de lo bueno y necesario. Todo lo que tiene que ver con la calidad de la vida.

El Capitalismo sólo reconoce al capital macho: físico y financiero e ignora la riqueza femenina, natural y comunitaria, por considerarla externa al sistema, debido a la lógica del Tercero excluido. Ahora bien, sin circuitos chacha-warmi, la crianza de los niños, la familia, la educación, el cuidado de ancianos y desvalidos, en fin, las actividades comunitarias, no existirían. Sin feedback chacha-warmi lo que hay es pobreza y ésta no se vence con sólo energía macho, como está demostrado. La Moneda complementaria femenina engendra actividades sociales, culturales, rituales, festivas, artísticas, sin trabar al sistema monetario capitalista. Es complementario, justamente.

Podríamos visualizar algunas diferencias entre sociedades patriarcales y “matriarcales”. Digo matriarcales, a sabiendas que algunos prefieren decir, por ejemplo, “matrifocales”, pues, erróneamente, piensan que sólo los hombre ejercen poder y no así las mujeres. Yo sugiero que ambos, varones y mujeres, ejercen poder: arjé, sólo que el poder macho se suele manifestar como dominación y el poder hembra como cuidado; pero son poder: arjé, soft power, si se quiere.

Sociedades patriarcales Sociedades matriarcales

Características económicas del sistema monetario

Rareza, penuria Suficiencia
Acumulación de monedas Flujo de monedas
Competición Cooperación
Crecimiento permanente Durabilidad

Consecuencias sociales y psicológicas

Individualismo Comunidad
Concentración del poder Dispersión, descentralización del poder:
Conquista: más y mas Estabilidad

Dinero y recursos
Para entender la diferencia y complementariedad de ambos rostros de la nueva comprensión de la Economía, valga el siguiente cuadro comparativo

Capitalismo
Economía basada en un sistema monetario Reciprocidad
Economía basada en recursos

Supuestos Monoteísmo
Escasez
Crecimiento continuo Animismo
Abundancia: biodiversidad
Suficiencia
Requerimientos Trabajo asalariado: necesidad de salario para comprar bienes y servicios
Empleador-Empleado- Consumidor
El consumo no debe decaer Minka: Ayuda mutua

Socios

Prosumo dinámicamente equilibrado
Mecanismos Propiedad
Incentivo monetario

Competencia
Marketing Usufructo: tiempo de uso
Incentivo emocional: Chuyma
Cooperación: Ayni
Información
Productos
Positivos y Negativos Productos Posistivos

Adquisición
Acumulación en dinero

Seguridad: Ley y policía

Productos negativos

Obsolescencia planificada
Desperdicio
Ventajas diferenciales
Productos positivos

Acceso a recursos
Disponibilidad in natura y colaboración
Amparo: cuidado

Solución a Productos Negativos

Objetos hechos para durar:
Reciclaje
Equidad x complementariedad
Implicaciones Relación dominadora
Desarrollo, progreso
Necesidades infinitas: todo se puede comprar Relación simbiótica
Equilibrio dinámico
Necesidades fundamentales: tierra, agua, aire, fuego: relaciones

El paradigma matriarcal de la abundancia

Phaxsima y qullqi: moneda ecológica

El dinero masculino, el Peso boliviano, cuando pasa por el filtro del ayllu se convierte en energía bosónica. Esto lo vamos a aprender de la mano de Olivia Harris a propósito de los laymi del norte de Potosí .

Tres clases de dinero

Según Olivia los laymi distinguen tres clases de dinero: el actual, el del “inka Hernando” y el de los chullpa. Llama la atención la fusión del inka con el rey español (Fernando VII, en este caso) ¿No será -como se pregunta Olivia- que los laymi consideran semejantes a ambos Estados? Como quiera que fuese, lo cierto es que tratan ese dinero con gran respeto y, sobre todo, con extremo secreto. Olivia sugiere que esas monedas son los illa del dinero, parecidos en función a las piedras talladas que protegen a los ganados y aseguran su fecundidad. Según González Holguín, ylla designa “Todo lo que es antiguo de muchos años y guardado”. El diccionario de Lira define illa como “Claror, transparencia. Piedra en la que cayó el rayo, considerada como sagrada, peña hendida por el rayo. Moneda preciosa”. Jorge Flores, en una cita de Olivia, refiere un ejemplo de las monedas usadas como illas en el qollque conopa entregado a las parejas durante la ceremonia del matrimonio en Chuschi. Esas monedas son guardadas y así sustraídas de la circulación; algo en principio sugerentemente contradictorio. La afirmación de que esas monedas antiguas son “el mejor dinero” se entiende entonces fácilmente: son mejores porque, como illa, son la fuente y origen del dinero.

Chullpa

El vocablo chullpa designa a las grandes tumbas preincaicas, construidas para los señores de las grandes confederaciones regionales del altiplano. La gente chullpa está, míticamente, asociada con la luna. Se cuenta que se derritieron con el calor del sol que anunció el Tawantinsuyo. El sol, padre divino del linaje inka, fue identificado con el Dios cristiano. Los chullpa, asociados con la luna, pertenecen más bien al mundo de los saxra: las energías fermiónicas fuertes de spin hacia a la izquierda. Como es fácil suponer, el “dinero chullpa” no es tanto moneda acuñada, cuanto más bien qullqi, es decir, metal crudo. Es calificado también de tesoro o tapado y, como tal, está escondido bajo tierra. En el mes de agosto, el mes del Tío, sale a la superficie y aquellos que le hacen un gran sacrificio cruento, pueden tener acceso a su riqueza. Así, el “dinero chullpa” parece ser otra fuente primaria pero, en este caso, no de las monedas sino de los minerales. Al distinguir el dinero actual, de aquel de tiempos antiguos, se plantea una manera de conceptualizar el origen del dinero. Como en otros casos, el pensamiento laymi ubica las fuerzas engendradoras del dinero en dos tiempos del pasado. Así, las ofrendas de metal crudo son propias a los saxra, mientras que las monedas acuñadas pertenecen al dominio del Dios cristiano. Pareciera, pues, que ambos dineros son necesarios para asegurar el funcionamiento económico.

La religiosidad laymi

plantea una íntima asociación entre las fuerzas que engendran la fertilidad de los minerales, las cosechas y los rebaños. Al invitarles comida, los seres humanos entran en relación con la esfera tenebrosa y fuerte de lo saxra que es la fuente tanto de la abundancia, como de la desgracia; lo saxra son las energías dia-bólicas: en el sentido de dis-junción: lo opuesto de syn-ballein: lo simbólico: las fuerzas de la con-junción. Por otro lado, inversamente, el Estado es el origen del dinero como circulante que garantiza el funcionamiento de la sociedad; simbólicamente, forma parte de la esfera del Dios cristiano. El Dinero entonces, por un lado, es manifestación de la naturaleza y, por otro, de la Ley. Derivado, así, de dos fuentes energéticas opuestas, tiene un carácter complementario. Esta idea de la complementariedad se refuerza por las siguientes explicaciones de Olivia

Diablos y muertos

Esta dualidad se manifiesta, ritualmente, en las ofrendas a los diablos andinos (ligados a los “muertos”: los seres del manqhapacha: el infra mundo) y al dios y los santos cristianos. En el caso de los diablos, éstos son alimentados ritualmente con metal crudo; en el caso de dios y los santos, se les ofrecen piezas de plata labrada. No es tan evidente, sin embargo, cómo interpretar el uso de una moneda por el wayuri laymi: un especialista ritual en el manejo de energías saxra: fuertes, oscuras, ligadas al infra mundo, y que se comunica directamente con los saxra. Este especialista ritual guarda una moneda entre sus instrumentos profesionales; además, los que le contratan deben entregarle una moneda conocida como “silla”. Olivia encuentra, en una referencia de José Lira, el significado de “silla”. Resulta que en una “sesión con los demonios”, dirigida por un paqu, en el sur del Perú, el ritualista, antes de empezar la sesión, pidió a su cliente una moneda a la que llamó “sellada”. La “silla” laymi, por tanto, se refiere a la moneda, no tanto por su función de pago, como por su forma material: acuñada y sellada con los símbolos del Estado. Tschopik, por su parte, refiere una sesión, también dirigida por un paqu, esta vez en la región del Titicaca, en que empezaba el ritual pidiendo alguna moneda que era colocada sobre una mesa de piedra. Estas monedas son conocidas como “ojos” y tienen la función de ayudar al paqu a “ver y pensar más claramente”. En cuanto “ojos”, se vinculan, en el pensamiento laymi, con los “espejos” que, por cierto, portan los varones en sus sombreros, como adorno. Se dice que el espejo es sun layrani: “tiene buenos ojos”. A veces a los espejos se les llama directamente ojos. Ahora bien, hay una creencia laymi que asocia directamente los espejos a las monedas. Como ha mostrado Tristan Platt, en Espejos y maíz, los espejos, en las culturas andinas, representan el Yananatin: la paridad, la simetría inversa, la complementariedad de opuestos, es decir, el estado de plenitud e integridad que corresponde a una sociedad bien ordenada.

Uso ritual del dinero

Según Olivia podemos, pues, desprender dos aspectos del uso ritual de las monedas. En primer lugar, parecen tener la función de protección contra el poder peligroso de los diablos, es decir, de las energías fermiónicas; en segundo lugar, los rituales, en los que aparecen, hacen pensar que se trata de un pago al dios cristiano.

Sin embargo, el dinero, como tal, es neutro. En la lengua aymara no existe un vocablo exclusivo para las transacciones en base a dinero. Para designar los intercambios económicos se utiliza la misma raíz, sea o no el dinero el medio de intercambio: alasiña. La índole del intercambio se indica especificando lo que se entregó. Así, qullqiri alasta significa “lo que compré con dinero”, mientras que ch´uqiru alasta significa “lo que compré con papas”. La diferencia entre compra y venta, que sólo tiene sentido en una economía monetaria, es muy leve en la lengua aymara del siglo XVI. Asi lo explicita Bertonio: “Alatha; comprar y vender, dependiendo de la construcción; con Ro significa vender, con na significa comprar”. En el aymara actual, para diferenciar entre vender y comprar, se agrega el sufijo ja, que designa la separación de una parte del todo.

La neutralidad del dinero

Otro ejemplo, de lo que Olivia llama la neutralidad del dinero, son los dones ceremoniales, llamados arkhu. Por lo general, estos arkhu toman la forma de tejidos pero también de dinero. Ahora bien, lo ideal es que ese dinero sea invertido en comprar ganado; lo peor: gastarlo en artículos de consumo individual. Los arkhu son pretaciones recíprocas basadas en el principio del ayni, que honran a los que, por turno, costean las fiestas de la comunidad. Según la regla, este dinero debería convertirse en ganado para de este modo ingresar en el proceso de reciclaje de los recursos del ayllu.

La deuda

Otro concepto laymi, asociado a la fertilidad, es el de la deuda, mediante la metáfora del abono: wanu. Este vínculo, entre deuda y abono, Bertonio lo clarifica en su Vocabulario. Deuda se dice manu: logro que, en castellano, significa tanto ganancia como interés. Bertonio traduce el primero por manusitha y segundo por mirani chasitha. La raíz mira significa, tanto logro como incremento. Mira marni, por ejemplo, es mujer fértil, y miracatha se traduce como “multiplicarse asi la plata dándola a logro”. Además, otro sinónimo de miracatha es hamacatha, cuya raiz: hama, significa abono. Los laymi piensan que es bueno mantener tanto créditos como también deudas. La asociación con el abono indica, pues, que la circulación (en este caso: la circulación demorada) es una fuerza fertilizante.

Dinero y fertilidad

En sus ch´allas, los laymi identifican explícitamente el dinero con la fertilidad, Las ofrendas a las divinidades más importantes van seguidas de ch´allas dedicadas a las tres manifestaciones de la abundancia, llamadas por sus nombres rituales: phaqhara, llallawa y phaxsima. Phaqahara significa literalmente flores; en el lenguaje ritual se refiere al aumento de los rebaños y del ganado en general. Llallawa es el nombre de mazorcas de maiz extraordinarias, o de las papas grandes y extrañas y representan abundancia; mientras que Phaxsima significa dinero. Los tres vocablos están tan íntimamente unidos que, en una ocasión, Olivia oyó que se ofrecía una ch´alla a “los tres”: kimsataki. La misma trinidad se repite, en otra forma, al hacer la ch´alla no directamente por estas tres expresiones de la abundancia y el aumento, sino por la característica de sus recipientes. Así “el corral fuerte y duradero”: chuki uyu, “el depósito fuerte y duradero”: chuki pirwa y la “bolsa fuerte y duradera”: chuki bolsa, son también objeto de reiteradas ch´allas. Así, lejos de ser tratado como en oposición respecto a las fuentes de fertilidad agrícola y ganadera, el dinero es identificado directamente con ellas. Más aun, la prioridad ritual otorgada al dinero y a los metales, en el mes de agosto, forma parte de un gran ciclo ritual en el cual se honra a todas las fuentes de bienestar e incremento de las crianzas.

¿Cómo circula el dinero en la economía laymi?

La mayor parte ingresa mediante la venta de papa y ch´uño en los centros mineros. Algunos laymi de suni utilizan ese dinero para obtener maíz de sus parientes de likina. Y ello se explica por la mayor facilidad de acceso al mercado en el suni y por la comodidad de llevar dinero en vez de productos, cuando se realiza un largo viaje inter ecológico. Los agricultores de likina afirman que podrían pasarse completamente de pagos en dinero y cambiar su maíz directamente por otros valores de uso. Aceptan dinero, sin embargo, como una manera de favorecer a sus parientes de suni. Aun así, llega un momento en que el dinero ya no es aceptable y los de suni, que necesitan más productos de valle, deben ofrecer directamente valores de uso. Según Olivia es, prácticamente, imposible, para quienes se encuentran fuera del ayllu, obtener maíz por dinero u obtener cualquier producto laymi a cambio de dinero. Se da, pues, una cierta resistencia al dinero, que se expresa en realizar cuanto antes la conversión de dinero en artículos de consumo o, como dice Olivia, hacer que la venta con dinero sea lo más parecido a un trueque y reducir, así, el tiempo en el que el dinero puede ir abstrayéndose del objeto particular que está destinado a comprar. En segundo lugar, existe también una considerable renuencia a aumentar la cantidad de dinero que fluye dentro de las fronteras étnicas, tanto por la incertidumbre, que motiva la inflación boliviana, como por el complicado sistema de créditos y deudas entre los mismos laymi, cuyo funcionamiento depende de que nunca haya suficiente dinero para cancelar simultáneamente todas las deudas.

La necesidad del Otro

Los residentes de likina necesitan algún dinero, especialmente para gastos festivos. De hecho, el dinero circula dentro del ayllu bajo la lógica del don, no de relaciones mercantiles. Cuando se paga en dinero, éste pago es inmediato. Ahora bien, estos intercambios no pueden comprenderse, sino tomando en cuenta otros lazos más duraderos que los respaldan. Para la mayoría de los laymi, en efecto, los pagos no son inmediatos, ni tampoco existe una estricta contabilidad de las equivalencias. Ofrecen sus productos para cultivar más bien las relaciones de reciprocidad. Conceptualmente, tales dones no se relacionan directamente con los productos que adquieren los viajeros; están destinados a motivar la generosidad de sus huéspedes. Cada parte cree ser más generosa que la otra y entre donantes y donatarios se compara más el grado de generosidad y no se calcula, tanto lo que se transfiere efectivamente.

La economía laymi toma en cuenta la necesidad del otro, la calidad de la cosecha, si los parientes están en la obligación de pasar una fiesta o conmemorar a sus difuntos y también cuantas visitas vendrán a solicitar los recursos del donador. Lo que buscan, en realidad, es la construcción del vínculo social en base a la crecida del don y que es lo que produce los valores humanos, como se sabe. Ahora bien, ¿Qué buscan los laymi cuando ch´allan por phaxsima? Parece que pretenden asegurar la fertilidad de las minas, que no sólo producen dinero en el sentido de mineral, sino que también son el lugar donde se encuentran los mercados, los consumidores urbanos y, en fin, la riqueza monetaria. También ch´allan para asegurar el ingreso de suficiente dinero para comprar lo que necesitan para su propia reproducción.

Juchitán: dinero de mujeres

En Juchitán , el dinero está en mano de las mujeres. Por un lado, porque toda mujer está metida en algún negocio; por otro lado, porque los varones entregan su dinero a las mujeres. Campesinos y pescadores, alrededor del 50% de los varones económicamente activos, lo hacen en la forma de productos, frutos de la tierra y el mar que, luego, las mujeres transforman y venden. El dinero lo conservan ellas y dan algo a los varones para sus gastos. Los jornaleros entregan a sus mujeres, concubinas o madres todo el salario, del cual ellas les dejan una propina generosa pues, en esto de dar, no son tacañas. Aman el dar, la vida buena, las fiestas, el lucir bellos trajes.

Más importante que el hecho de que, en Juchitán, las mujeres tienen el dinero, es lo que esto produce y significa. En esta sociedad, las mujeres y lo maternal están en el centro. No el padre, sino la madre es la persona de referencia, tanto social, económica como emocionalmente. No es infrecuente que las mujeres tengan hijos de diferentes padres. El honor de los niños, empero, proviene de la familia maternal. Ahora bien, el prestigio de la mujer proviene de su laboriosidad como artesana y comerciante y, sobre todo, de su generosidad que resplandece en las grandes festividades de la comunidad: unas 35 al año, que convoca a miles de personas. Para las anfitrionas, estas fiestas representan un gasto enorme y, al mismo tiempo, un enorme honor y prestigio.

En estas ocasiones, en que salen a luz arcaicos rituales de fertilidad, las mujeres muestran su riqueza bajo la forma de monedas de oro, que, enlazadas como colgantes, portan en el cuello. El oro, los cerdos, los tejidos y los bordados, los heredan las madres a sus hijas, mientras el padre o el tío materno heredan a los hijos o sobrinos: la tierra, el ganado y el bote.

No existe el concepto de casa paterna. La casa es siempre la casa de la madre, de la esposa o la concubina y de sus hijos. La ciudad, compuesta por la casa, el mercado y la organización de las mujeres, pertenece de hecho a las mujeres. Los varones se ligan por la linea paterna y por el don de los productos.

Mercado femenino

Ahora bien, Veronika relata cómo en el mercado se puede conseguir de todo, pero según otras reglas. Este es el detalle. Los precios, por ejemplo, son definidos por las comerciantes mismas pero no, primeramente, de acuerdo a criterios de rentabilidad, sino que guían sus decisiones por las relaciones sociales que existen entre vendedoras y compradoras. En ello juegan un rol importante el parentesco, la vecindad y la amistad. El intercambio de mercancías y dones son contabilizados en el marco de la Fiesta. Juchitán se rige por el principio de reciprocidad y, en la cuenta de la reciprocidad, fluyen tanto lo material como lo inmaterial: dinero, ayuda mutua, mercancías, regalos, servicios y dones; todo ello, al mismo tiempo y uno al lado del otro.

Eso significa que economía y sociedad no están, ni son tratados por separado. Ahora bien, eso sólo es posible porque la economía y el comercio están orientados hacia las necesidades cotidianas, es decir, hacia los medios de vida en el sentido más amplio de la palabra y, sobre todo, hacia los medios de alimentación que componen la mayor parte del comercio regional. Por esta razón no hay amas de casa en Juchitán. Cada mujer es comerciante. De acuerdo a ello, la economía juchiteña es un inmenso presupuesto doméstico único, organizado y dividido por las mujeres mismas, al que los varones contribuyen con bienes primarios y dinero. Todo ello pone en movimiento una economía que culmina en el consumo y la comensalidad compartida de la Fiesta. A la gente de Juchitán le va bien, mucho mejor que a gente en regiones semejantes.

Cómo capar al dinero masculino

Ahora bien, ¿cómo es posible que el dinero, en Juchitán, no traiga consigo relaciones económicas de lucro, como en otros lugares? Finalmente se trata de la misma moneda que, en otras partes, busca el interés, la amortización y la rentabilidad, pues, de otro modo, se consideraría un fracaso el negocio. ¿Bajo qué condiciones modernas, es posible este otro trato con el dinero? ¿Qué significa esto, se pregunta Veronika, para una perspectiva feminista?

En una sociedad patriarcal moderna, el dinero es más que un solo medio de pago; es más que un instrumento útil para facilitar el intercambio de productos; representa más que los medios de vida, que se puedan comprar con él. Detrás suyo está la gran abstracción, pues el dinero es también un símbolo que convoca emociones, representaciones, creencias y también es un tabú. Es un cuento, eso de que el dinero tiene que ver con decisiones racionales.

El dinero también tiene un simbolismo sexual. Es cosa de hombres. La libre disposición de dinero, por magia simpática, va junto a la libre disposición de la sexualidad. Kurnitzky habla incluso de una “estructura pulsional del dinero”. El dinero moderno, dice, se desarrolla a partir del sacrificio. Al comienzo los sacrificios humanos fueron remplazados por sacrificios animales y, finalmente, por sacrificios metálicos. De ahí que el primer dinero sacrificial fuese adornado con animales. El primer dinero, entre los griegos, ha sido por eso dinero templario. Los sacrificios, en efecto, han jugado un rol muy importante en los antiguos cultos de la fertilidad. Dinero y fertilidad están ligados simbólicamente.

El dinero no es sólo un medio de cambio

En ese sentido, hoy, la emisión de dinero tiene un contenido altamente simbólico. En el trato con el dinero está contenida la relación social con la naturaleza. Es más: en la modernidad, el dinero ha remplazado al sacrificio y ha tomado su lugar. La naturaleza ya no es más creadora, sino el dinero. El dinero es el que es fértil. El dinero es que da la vida.

Así, pues, la negación de la Madre Tierra, que implica la negación de la relación hombre naturaleza, va paralela con el menosprecio de la mujer y su subordinación. La sexualidad femenina es cosificada y, de este modo, el patriarcado le roba su humanidad a la mujer. La disposición de la fecundidad ya no pertenece a la mujer, sino al varón. Este viejo principio patriarcal ha tomado una nueva forma. El dinero, la nueva fertilidad, es sembrado por el capital, cuya productividad también cosecha, al monetarizar todas las relaciones.

El dinero, pues, está lejos de ser solamente un simple medio de intercambio. Objetivado como fetiche, el patriarcado le atribuye el Poder y el que no tiene dinero es visto como un impotente. En la modernidad, toda la economía es entendida como una economía monetaria que, por diseño, excluye la reciprocidad. Pero no sólo eso, el dinero ha sido fetichizado como una religión, basada en la fe y la magia.

Magia y dinero

Como toda magia , la magia del dinero implica también poder y amenaza al mismo tiempo. La economía monetaria es dura y cruel, pero hay que someterse a ella si se quiere obtener sus beneficios. El hombre, para conseguir la eficiencia económica, ofrece un sacrificio, a saber: se blinda, se vuelve duro, desalmado, insensible. Esto sólo es posible si, psíquicamente, el hombre reprime los modos femeninos de relacionarse con los otros y la naturaleza y, para ello, es útil la ficción social de una economía mercantil que trasiega objetos inanimados.

En la actualidad, la relación masculina con el dinero es la que domina; es más, se ha generalizado como la única forma de entender la economía. Paralelamente se ha impuesto el modelo industrial de una economía de crecimiento que es, finalmente, un modelo patriarcal de guerra a la naturaleza, según el patrón de dominación de la mujer.

Así, pues, si esta lectura es correcta, entonces se impone una conclusión. Es preciso desvelar las relaciones patriarcales con el dinero y la economía monetaria. Recien después de esta desmitificación, el dinero podrá volver a ser un medio al servicio del intercambio y no, como ahora, que la sociedad entera está determinada por el intercambio. Sólo de esa manera podrá cambiar nuestro estilo de vida.

Las mujeres y el dinero

La investigación etnográfica nos enseña que allí donde las mujeres tienen el dinero, el dinero cumple otra función social. He aquí que un rol fuerte de las mujeres, una socialización matriarcal, transforma completamente las relaciones que produce el dinero y trae consigo otra economía.

El culto a la virginidad, en Juchitán, también nos enseña algo sobre el dinero, bajo tutela femenina. La ruptura del himen y, con ello, el acceso a la sexualidad y fertilidad de la doncella, tiene un alto precio. La familia del novio tiene que entregar una dote a la novia, pues ha pasado de niña a mujer y eso significa, en Juchitán, que ya se puede bastar a sí misma económicamente. La dote le sirve, por así decir, de capital de arranque que va a posibilitar su emancipación e independencia económica. Al revés que en el patriarcado.

En Juchitán, pues, las mujeres transforman los usos y significado del dinero. Aquí, no simboliza la dominación sobre la sexualidad y fertilidad femenina. Es un simple medio para intercambiar bienes y servicios, para el florecimiento nutricio de la vida, para la subsistencia.

También en Occidente, recuerda Veronika, las mujeres son las encargadas de la subsistencia, pero hay una gran diferencia respecto de Juchitán. Allí, a la subsistencia, no se le ha hurtado lo económico. De ello se encargan las mujeres. El dinero, en estas condiciones, es una herramienta en manos de mujeres y no un arma masculina para someter su femineidad, a la naturaleza y a los otros. Las mujeres zapotecas imprimen su sello a la economía y no al revés. Esto es así porque la economía de reciprocidad zapoteca está orientada hacia la subsistencia, hacia lo que nutre, es necesario, bueno y bello para llevar una vida placentera, aquí y ahora. No la motiva ni el lucro ni el poder, ni el futuro.

En Juchitán las mujeres son fuertes, no porque tengan dinero, sino que, por que poseen fuerza: arjé, como mujeres, tienen también dinero y, a saber, su dinero: un dinero-mujer.

La Huyustus: los Bancos como Achachilas
Los comerciantes de la Huyustus nos enseñan otra arista de cómo el animismo metaboliza el monoteísmo, vale decir, el capitalismo y, en concreto, la moneda yang, a través de su gran herramienta operativa: la ritualidad. Los monoteístas hemos apostado por detener la incertidumbre a través de la Ley que, luego, genera instituciones que administran el tiempo al congelarlo en baterías que nos permitirán prevenir las Vacas Flacas. Separación, previsión y re-ligación. Los animistas se sumergen en la incertidumbre: la aceptan y fluyen con ella y para amainar los picos de alto voltaje recurren al manejo de las energías sutiles a través de la magia simpática. Contigüidad, improvisación y metabolización.
Qamiri
Un comerciante de la Huystus, básicamente contrabandista, es decir: fuera de la ley, está permanentemente expuesto al riesgo, al azar y a la incertidumbre; vale decir, el rato menos pensado lo puede perder todo o dar el gran el golpe de timón y pasar una flota de camiones taqueado de contrabando; es decir, las ganancias extraordinarias o su súbita pérdida dependen de algo que no se puede controlar, como ejemplifica el sonado caso de doña Julia Chipana, “la reina de los cigarillos”, con ganancias anuales de alrededor los 800,000 dólares y que, en 1999, compró en Iquique nada menos que 915,000 jibas de cigarrillos y, por delación, fue pillada, terminando esa racha de buena suerte con su cuerpo en la cárcel (Semanario Pulso, 4 de febrero de 2000). El dinero, obviamente, que hace tales milagros y provoca tales desgracias no puede ser una cosa: algo inerte. Como la naturaleza y la gente, es un ser vivo, caprichoso, voluble, tacaño o generoso: hay que saber congraciarse con él. En ello, los aymaras urbanos siguen, por metonimia, los rituales a la fertilidad de la tierra y el ganado ; esta vez, empero, en un contexto urbano y donde el dinero reemplaza a la Pachamama y los Achachilas o, mejor dicho, éstos asumen otros rostros que los monoteístas no podemos barruntar fácilmente.
Una mesa ritual al dinero
A continuación, voy a utilizar los protocolos de una misa ritual al dinero, recogida por María Teresa Vargas , sin seguir, empero, su interpretación basada en Marx que piensa a partir de la esfera de la producción capitalista, cuando los qamiris operan, más bien, desde la esfera de la circulación y, a saber, bajo la modalidad del ayni, es decir, de la Reciprocidad. Pero, la Mesa en sí, para el dinero, nos puede ilustrar esa otra manera de metabolizar el Capitalismo.
La mesa ritual para la fertilidad del dinero se llevó a cabo el primero de agosto del año 2000 en la apacheta de Waraq´uni, a hora y media de la ciudad de La Paz, sobre una carretera que los contrabandistas utilizan para internar su mercadería desde los distintos puntos fronterizos con Chile. La mesa fue celebrada por el yatiri Mario Mamani. Su costo: el equivalente a unos 35 dólares. El lugar es un otero, en plena altipampa, que ofrece una sobrecogedora vista panorámica de un anillo dual que sobrepasa los seis mil metros de altura: de fuego (volcanes de la cordillera occidental) y de nieve (los majestuosos nevados de la cordillera occidental) cuajados de metales: estaño, plata, cobre, zinc, plomo, oricalco y ríos auríferos que bajan a la Amazonia, bajo un cielo azul cobalto, de una luminosidad extraordinaria, acariciado por una brisa fría, pura y energetizante.
Los elementos de la ofrenda
Empecemos por describir los elementos básicos de la ofrenda, recordando que la metáfora organizadora del sentido es la comensalidad de los hombres y los dioses: doy de comer para que me den de comer: la quintaesencia de la reciprocidad: el ayni. Los cristianos, según los andinos, se alimentan de su Dios: la eucaristía; pero no hay feedback; es un ejercicio unilateral, unidireccional: de arriba a abajo.
Elemento Característica Significado Finalidad

Papel blanco Pieza de papel, cuadrada, que sirve como base y envoltorio final de la ofrenda. Expresa la cuadratura del círculo. La complementariedad macho / hembra (: el círculo compuesto por la lana; fijarse más abajo) La cuadratura representa el espacio humano: los cuatro puntos cardinales, aquí y ahora
Sullu de llama Feto de llama Representa, in nuce, la potencialidad de la vida: las energías virtuales, al modo de semilla animal. Lo que puede llegar a ser Activar el tránsito de lo virtual a lo real: de la potencia al acto
Grasa de llama Sebo extraído del pecho de la llama Energía. Alimento central de la ofrenda Convocar la energía Cha (el Chi de los chinos: el Dragón) para hacer real el deseo. Pasar de lo circunscrito a lo no-circunscrito
Lanas de color Vellones de lanas con los colores del arco iris que, al interior del cuadrado, forman el círculo femenino: conector cosmológico Puente que une arriba con abajo: lo macho con lo hembra, el capitalismo con la reciprocidad … es decir, debe suscitar la Complementariedad de opuestos para que haya cabalidad Provocar las energías de la conjunción: energía bosónica
Lana blanca Vellones de lana blanca que contienen los vellones coloridos Lo blanco, como el Óvalo de Santa Cruz Pachakuti, es el taypi, el lugar de encuentro de las energías antagónicas. Es el andrógino, por así decir Suscitar el Tercero Incluido
Dulces de colores Diversos objetos azucarados de colores y formas diferentes Los dones de la biodiversidad presentados como Manjares dulces, cocinados y condimentados, para los seres tutelares Devolver, cocinados y condimentados, los dones alimenticios. Sobrepuja del don
Chiwchi recado Colección de dijes diminutos de plomo o estaño vaciado que representan los seres vivos de la biosfera. Se acompañan de papelinas brillantes y coloridas y de semillas de wayruru Pequeños obsequios manufacturados (valor añadido) de la liturgia del don y que representan los pares que hacen a la vida. Los wayrurus sugieren el máximo contraste de la estética andina (la oposición rojo-negro) que entraña peligro. Lo bello es peligroso. El wayruro es la semilla del Curare amazónico. Devolver, manufacturados, los dones de la montaña: los metales: la Ur-form de la moneda.
Nuez Simil del cerebro humano: los dos lóbulos cerebrales que producen el pensamiento La riqueza brota cuando se activan estos dos lóbulos buscando su mutua complementariedad Se colige el estado de cabalidad del pasante. Si ambos hemisferios de la nuez están llenos, hay “suerte”, si no, no hay “suerte”
Wira q´uwa Hierba odorífica muy intensa que, al quemarse, produce una fuerte humareda Condimento de la mesa y señal que la ofrenda sube a las alturas donde moran los Achachilas Elemento purificador de las energías y vibraciones disjuntivas
Incienso Resina aromática católica Un guiño de inclusión al catolicismo que la trajo en su liturgia. El capitalismo viene con el catolicismo a los Andes Refuerza las energías bosónicas de la conjunción y complementariedad
Copal Resina aromática andina Con la anterior, se complementan para aumentar las energías de la complementariedad que produce Riqueza Refuerza las energías bosónicas de la conjuncion y complementariedad
Misterios Pequeños rectángulos de cal y azucar, de diferentes colores, con figuras impresas Atractores que sirven para focalizar la intensión de la ceremonia. En un ritual por la fertilidad del dinero, se colocarán papelinas doradas y plateadas, sapos, cornucopias, herraduras, frontispicios de bancos, cajeros automáticos, billetes, monedas o bien casas, camiones, kioscos, fábricas, chacras, títulos profesionales… Concretar el deseo solicitado
Pan de oro Lámina brillante de papel dorado que reemplaza a láminas o pepitas de oro Representa al Sol: la energía activa, diurna, masculina Concretiza y focaliza el deseo
Pan de plata Lámina brillante de papel plateado que reemplaza a láminas o trocitos de plata Representa a la Luna: la energía receptiva, nocturna: femenina Concretiza y complementa el deseo
Titi Pelos del gato silvestre del Titi-caca Representa al Gran Mar interior del Lago Titicaca: la vagina de la Madre Tierra; las aguas primordiales de donde surge toda vida en los Andes. Riqueza amable Energía bosónica
Sal Trozos de sal Representa al otro lago: el Salar de Uyuni: salmueras que no producen vida biológica, sino mineral: litio, potasio, boro, magnesio. Riqueza peligrosa Energía fermiónica

Pues bien, las Mesas rituales son aceleradores de partículas de alta energía que conectan el “Orden explicado” con el “Orden implicado” (David Bohm) o, dicho con otras palabras, la dimensión circunscrita: el yo, es disuelta en la dimensión no-circunscrita: el Infinito, En Sof, Dios… de la que los seres humanos somos parte. Como es obvio, este modelo se basa en el continuum; no en la escisión sujeto/objeto, típica del monoteísmo .

Ahora voy a transcribir las palabras de celebrantes, yatiris, y oferentes, que explican el rito con palabras que, a la luz de la física cuántica, refulgen plenos de sentido. No me referiré a la eficacia que es obvia: son nomás ricos: muy ricos. Las Fiestas, en los Andes, son Indicadores de este tipo de riqueza holista.

Cómo funciona el sistema
“Mi capital primero era de 200 dólares. Con mi esposo hemos empezado a viajar a Charaña. En tren íbamos. Esa vez sólo tren iba. Primero hemos traído ropa interior. Lo hemos acomodado. Después otra vez hemos ido. Así nomás el dinero ha crecido. Pero siempre hacíamos pagar con mesa. Sagrado, cada primer viernes del mes. Y, más que todo, en agosto, siempre pedirse a la Pachamama: ch´allarse. Para eso hay que tener fe. La fe nomás es todo. Si no pasa nada, dicen, también hemos perdido. No todo es ganancia”. Doña Nora, Charaña, 2 de julio de 2000.
Comentario

Primera idea fuerte: el dinero crece: es un ser vivo. Segunda idea: el crecimiento está ligado al ritual; no al trabajo (aunque se trabaja, y bien duro). Tercera idea: para suscitar la reciprocidad hay que pagar: ofrecer: dar. Cuarta idea: la fuente de la riqueza es la Pachamama: natura naturans: res extensa: explicate realm. Quinta idea: todo es fe. No en el sentido católico, expresado en el Credo: tener por ciertas determinadas proposiciones abstractas: “Creo en Dios Padre”, por ejemplo. Fe, aquí, significa, más bien, algo energético: como fiarse, tener con-fianza, seguridad, tranquilidad, convicción, certidumbre, entusiasmo… en fin: abandonarse: saberse parte de la totalidad: pasar de lo circunscrito a lo no-circunscrito. Sexta idea: no hay crecimiento sostenible (¡es una ilusión monoteísta!). Ganar-perder es un quantum conceptual que rige el ritmo del cosmos. Con otras palabras: aquí el Capitalismo no aparece ni por metáfora.

Los Bancos como Achachilas
“Este primero de agosto estoy llamando a todos los que llegan: Illimani Achachila, Sabaya Achachila, Sajama Achachila, Banco de Santa Cruz, Banco Mercantil, Banco Nacional (…) para que vayan por buen camino (…) para que les vaya bien en la empresa, para que se levante el negocio, para que se levante la Galería comercial, el edificio de seis pisos, para F12, F15 (camiones de alto tonelaje), para que venga nomás la plata, para que no falte el dinero, para que crezca, para Mitsubishi, Vitara, Montero (…)Así te lo está ofreciendo esta mesita, año a año, para que regrese. Bien vas a dar, bien vas a devolver (…)”. Don Mario Mamani.
Comentario

Los Bancos son los Achachillas de la ciudad, en paridad complementaria con los Achachilas del campo: las grandes montañas. ¡Es extraordinaria la capacidad de inclusión complementaria del animismo andino! No tiene límites. Coherentemente, los equivalentes homeomórficos de los frutos de la tierra, son las empresas, negocios, galerías, edificios, movilidades…Todo ello en la lógica del don: dar y devolver. Con otras palabras: aquí el Espíritu del Capitalismo no aparece ni por metonimia.

La plegaria
“Achachila, Achachila, te lo voy a hacer una mesa especial para que hagas volver lo que han bajado las ventas (…) para que haya plata, para que de por sí nomás venga la plata, el oro (…). Doña MTV te va a invitar un plato Waraq´u. Achachila ahora vas a devolver para sus negocios, para que tenga sus platas. ¿Está bien? Para su suerte, ya que has llamado su ánimo para la suerte. Ahora te voy a dar una mesita especial para que venga su suerte para MTV. Para su suerte, para su salud, para que le vaya bien en sus negocios. Ahora que ha llamado su ánimo: ¡que venga! Vamos a pagar. ¡Que venga a su lado! ¡Que vengan también sus maldecidos! Y que los deje aquí. Después que pase la mesita, ¡que tenga suerte!.”. Don Mario Mamani
Comentario
Rige la lógica del feedback: ir y volver: retro-alimentar, que implica derechos: si te doy, tienes que devolverme. Nada que ver con el ruego católico, inmerecido, por diseño. Además, la riqueza viene de por sí nomás, si el primer paso ha sido bien dado, ritualmente; del mismo modo como, si se siembra de buen corazón, el fruto vendrá de todos modos. El esfuerzo calvinista, teleológico, brilla por su ausencia. La Riqueza no es sólo dinero, también salud, suerte en general. Como el bien no está separado del mal: ambos coexisten contradictoriamente, al modo del Gato de Schrödinger, en la caja negra, el rito atrae a sus “maldecidos” y los ata, al lugar, para que no frieguen.
Lo importante es la In-tensión
“Para mi no es importante quemar la plata o el billete de dólar de Alasitas. Para mi es como quemar cualquier papel. Pero si tú pones sentido, es como una cosa que se está quemando en el fuego. ¿Qué es el fuego? Es la Vida. Entonces, para mí, no tendría tanto sentido quemar billetes. Lo importante es la fe. Podemos remplazar por este papelito y digo que sean mil dólares. Así, lo importante es la intensión que le das”. Don Mario Mamani
Comentario
Para llegar al nivel de la in-tensión y la fe, es preciso haber dejado el nivel circunscrito por el yo, es decir, la separación sujeto-objeto, y saberse y sentirse parte de la totalidad: yo soy el otro: el otro es yo; yo soy la naturaleza: la naturaleza es yo; yo soy dios: dios es yo. Desde una perspectiva cuántica el observador y lo observado se convierten en uno. Es decir, es preciso haber llegado al nivel en el que desaparece la diferencia entre uno y otro: ambos son uno. No hay exterior e interior: se es la totalidad. Entonces la mente tensa el sentido y dispara el deseo, verbalizado, activando los circuitos neuro lingüísticos que conectan mente con cuerpo: el deseo de la mente lo cumple el cuerpo, un cuerpo ya no circunscrito, sino inmerso en la totalidad. El Observador, pues, fuerza al sistema a emerger de un estado virtual a un estado real. De un modo u otro, como dicen los físicos, la materia no podría existir sin una conciencia que la perciba. Los electrones son, en cierto sentido, conscientes. La mente del físico se vincula con la mente del electrón; lo observado se vincula con el observador. Se trata de una sola mente en funcionamiento: de un gran Pensamiento. El capitalismo, por el contrario, se basa en la escisión sujeto-objeto y, a saber, bajo una modalidad secularizada e individualizada: el esfuerzo del yo produce el efecto buscado; por tanto, se puede medir, hacerle monitoreo y tenerle bajo control. El modelo Huyustus se basa en la gerencia de las energías intangibles, pautadas por el dar y el devolver. Supone la complementariedad de los opuestos Onda y Partícula.
Meditar
“La mayoría, hoy, no piensa en el alimento espiritual que significa meditar. En lo occidental, a eso se llama rezar, orar. Para nosotros, meditar significa: si te falta comida, si te falta plata, en los rituales se medita de uno mismo. Por ahí he matado o he hecho daño a alguien, en ese momento decir, no a alguien, sino a las montañas. Lo más sano es ir a meditar a un cerro, donde nadie te ve, pero sí te van a ver los espíritus; algunos animalitos van a ser testigos. Tampoco hay un perdón del dios. Aquí es sólo conciliarse”. Don Valentín Mejillones, 30 de agosto de 2000.
Comentario
Así como hay un alimento corporal: masa, hay también un alimento espiritual: energía. Ambos hacen la Riqueza. He aquí una primera y gran diferencia con el capitalismo que atisba esa dimensión pero, en la lectura de Marx, la entiende como cosificación: como fetichismo de la mercancía, que no es el caso de los señores de la Huyustus. Para ellos la mercancía está ligada a su ajayu; es más, esa energía debe fluir, circular: redistribuirse festivamente en bailes, levógiros y destrógiros, que mueven las energías, spin, a diestra y siniestra.
El otro concepto mayor que sale en este contexto es el de Meditación que el yatiri distingue explícitamente del orar cristiano. Meditar es zambullirse “de uno mismo” y emerger uno con las montañas, los espíritus, los animales: la natura naturans: la fuente de toda riqueza y sobreabundancia: yo soy abundancia y riqueza. Dicho católicamente: mi oración (conexión con la esfera de sentido: Dios) me produce el milagro solicitado.
Magia simpática
Aquí, más que la noción de fetichismo, vale la noción de magia simpática, que se basa en que “lo similar produce lo similar”, es decir, los efectos se parecen a sus causas, que es el postulado que encontramos, por ejemplo, en la Homeopatía o las Flores de Bach. Un billete de alasita atrae un billete de verdad. Conceptualmente, esta contigüidad simpática viene de la identificación de la parte con el todo: una célula contiene toda la información del ser vivo en su plenitud; por eso se puede clonar, justamente. Lo cual no es ningún absurdo, ni desde el punto de vista biológico, ni desde el punto de vista geométrico, como muestra la geometría fractal, ni desde el punto de vista económico, como lo demuestran los Qamiris paceños.

Urqupiña: el Banco de la Virgen

Esta fiesta popular vuelve a confirmar la tesis de la abundancia, de lo necesario y cualitativo, del arquetipo matriarcal de la economía. Vamos a seguir e inspirarnos en el libro de Alfredo Ramos Felix: Urqupiña. Una luz de esperanza . La fiesta está compuesta, como se sabe, por la Preparación, la Entrada folklórica, la Fiesta de la Virgen de la Asunción y la Peregrinación al Calvario: el “Banco de la Virgen” que emite, justamente, la “Moneda del Calvario”, donde se manifiesta esta economía femenina. Nos vamos a limitar a resaltar este último aspecto.

Las Monedas del Calvario

Más de un millón de peregrinos convierten el Calvario en un hormiguero humano. Durante todo el día oran, depositan velas y extraen pedazos de piedra del cerro, del tamaño de sus deseos. Piden a la Pachamama dinero, salud: corporal y espiritual, solución a sus problemas, paz y progreso para la familia. No piden ser ricos, sino lo necesario para vivir bien y en armonía con su entorno. Aquí el capitalismo brilla por su ausencia. Los misioneros de la Competitividad deberían tener en cuenta este datito, para no sentirse tan frustrados.

Piedras

Las maneras y modos de pedir son diversos. La primera es sacando piedras, con esfuerzo y fe: martillando y ch´allando la roca. Estas piedras simbolizan el préstamo de “Plata de la Virgen” o “Capital de la Mamita” para, con el, hacer realidad sus anhelos de llegar a alcanzar el favor que están pidiendo y que, al año siguiente, tienen que devolver con los agradecimientos correspondientes. El “trabajo de sacar piedras” empieza con una ch´alla: es el “pago” que se hace a la Pachamama, en medio de un caótico alboroto de música, baile y derroche de alegría; para, luego, dirigirse a las carpas de la colina donde se ofrecen variedad de comidas y bebidas, que suscitan comensalidad y convivialidad: el compartir. Aquí rige la lógica del don. Dar para recibir.

Lotes

Otro modo es comprando lotes en miniatura que representan el universo de las necesidades: desde corrales, casas, autos, hasta títulos valor. En agradecimiento antelado, el peregrino contrata una banda y, al compás de una diana, toma posesión de, por ejemplo, la casa y ello consiste en sacar todas las ramas, matas, arbustos y, en un descuido, ¿de quien?, la pareja se sentará sobre la casa, derrumbándola. Luego de ch´allar por la felicidad de poseer la casa, se bailará sobre ella. Todo ello es llevado a cabo con mucha seriedad y fe, aunque se desarrolle entre risas, chistes y algarabía. Lo contradictorio debe juntarse para producir el Tercero Incluido: la riqueza.

Miniaturas

Otra forma es comprando miniaturas, como en la fiesta de Alasitas. La miniatura es un símil de la semilla; es pequeña e insignificante pero cuando se la planta, se la riega y se la cuida, ésta crece y se convierte en un árbol frondoso y da sus frutos. Este es el arquetipo orgánico de la riqueza en los Andes. Expresa una economía del Cuidado; no de explotación. Las miniaturas se hace bendecir, al yatiri y al sacerdote, con confianza en la Pachamama y fe en la Virgen, esperando que en un tiempo no muy lejano se hará realidad la inversión simbólica por la fuerza de la energía simpática: lo semejante llama a lo semejante. El animismo y el monoteísmo fluyen, complementarios, relativizándose mutuamente.

Billetes

Otra modalidad es adquiriendo billetes de Alasita que se ofrecen diciendo: “Diez mil dólares por un Peso”. Con esos billetes se compra una canasta de alimentos, animales, materiales de construcción, herramienta de trabajo, desde picotas a computadoras. Esos billetes son un acuerdo de esta comunidad festiva de utilizarlos como medio de intercambio. No están diseñados para ser ahorrados sino para hacerlos circular en la Fiesta.

Agua

Otros, a su vez, sacarán Agua del pozo, donde existía antes la vertiente de Cota. Se considera milagrosa el agua. Después de hacerla bendecir por el tatacura se la lleva a casa para curar el cuerpo y energetizar el ánimo.

Dinero de la Virgen

En el Calvario, lo más emblemático es la Piedra. Será el centro de los rituales. La Piedra es considerada “Capital” o “Dinero de la Virgen”. El peregrino lleva a cabo, como ya se dijo, un préstamo por un año, normalmente. Para adquirir ese préstamo, simbolizado en la Piedra, se ch´alla, mediante un sahumador, y bendice, mediante un sacerdote y, sobre ella, se baila, se canta, se bebe, se come. Las piedras, junto a todo lo adquirido, serán llevadas a sus casas, las guardarán como símbolo de compromiso y, al año siguiente, deberán ser devueltas. He aquí un testimonio. Don Luís Vargas dice:

“Todos los años venimos al Calvario para prestarnos una piedra de la Virgen de Urqupiña y pedirle algunos favores. Soy un convencido de que la fe mueve montañas y con esa fe estoy llevando una piedrita a mi casa. He pedido a la Virgen que nos dé salud y bienestar a toda la familia, sobre todo en estos momentos difíciles que estamos viviendo”.

La piedra que se extrae en el Calvario tiene un valor simbólico especial que la distingue de otras fiestas; no es objeto de culto, no es una piedra preciosa; tiene valor en sí misma por lo que representa: la “Plata de la Virgen” o el “Capital de la Mamita” . Podemos descifrarlas como llallawa: un fruto extraordinario de abundancia o una illa. La piedra es entendida, pues, como un fruto de la Pachamama. Por tanto, no puede convertirse en propiedad de nadie. Nos ha sido dada en préstamo; hay que devolverla incrementada, con “intereses” en forma de ofrendas: velas, flores, misas, joyas o dinero. Por ello, justamente, se habla de “Dinero de la Virgen”. En la Fiesta de Urqupiña, esta piedra simboliza el favor, la bendición que se traduce en abundancia, en bienestar, felicidad. El hecho de llevarse una piedra, para que tenga efecto, se requiere un esfuerzo personal, familiar y comunitario. Esta es la bendición.

Moneda de fertilidad

Nos vamos a detener un tanto en la Moneda de fertilidad de Urqupiña. La feria de alasita correspondía a la festividad de San Bartolomé. Antiguamente la imagen de la Virgen se exponía detrás del templo y la fiesta se realizaba alrededor de la imagen. En esta feria había un “Banco del Calvario” que servía para comprar “Billetes del Calvario”, con los cuales se podía adquirir todo lo que se vendía en la feria. Alfredo Ramos señala que estos billetes sólo tenían valor ese día y sólo con estos billetes se podría hacer las transacciones.

Por otro lado, quien hacia imprimir los billetes era el Preste o Pasante de Alasitas. Los billetes solían tener frases críticas, picarescas e irónicas. Algunos billetes datan de 1930. Algunos lemas: “Hacendados sin conciencia nos explotan fuertemente. Sepan que el infierno los tragará de repente”. Otro: “En el hogar con una mujer es el cielo, con dos el purgatorio, con tres el infierno”. He aquí un testimonio de la época:

“Había, para vender, Billetes del Calvario; (se vendía) alfa-alfa recién retoñada, verduras de las más pequeñas, legumbres y hortalizas, papas menuditas, cebollas también las más pequeñas. Lo más interesante: carne en pequeños pedazos y (pesadas) en balanzas también pequeñas; y el precio como en serio. Si costaba 20 Bs el kilo, también costaba 20 Billetes de Calvario. También se vendía refresco de ayrampu y repetían: “Chicha culli” y los que compraban y bebían se hacían los borrachos; esto generalmente niños de edad escolar. También se podía comprar bolsitas pequeñas de azúcar y arroz, pero repetían con mucha seriedad que se trataba de quintales. Ni qué decir de los animales, casi crías pequeñas vendían, también en Billetes del Calvario. Prácticamente todo se vendía en Billetes de Calvario y todo era en miniatura!”

Alfredo Ramos resume diciendo: “Ese día se pide lo suficiente para vivir de manera digna y justa; se toma en cuenta las necesidades de los demás; las aspiraciones se limitan a lo necesario”.

Economía espiritual del Gran Poder

Las culturas varían, innovan, crean, según contextos y circunstancias, de acuerdo a ciertos arquetipos y/o modelos mentales previos. Las culturas no sólo incluyen, lo que les ofrece el entorno, sino que también lo metabolizan según las reglas de su propia sintaxis. He aquí otro caso de cómo el Capitalismo es transformado por la Reciprocidad, esta vez en un contexto urbano, comercial, muy importante para la ciudad de La Paz . En la economía del Gran Poder los más importantes modelos mentales son los siguientes.

Arquetipos

Anata

Uno de ellos es la Anata, que coincide con el Carnaval; una fiesta en la cual se agradece a la Pachamama, a través de ch´allas, la abundancia de la cosecha. De igual modo, en la ciudad, la ch´alla de la Pachamama, como generadora de abundancia, es sustituida por la ch´alla de cualquier instancia: la oficina, la tienda, el taller, un minibus… que constituya una fuente de ingresos, esta vez monetarios. Se opera una metonimia económica. Los aymaras atraviesan diferentes niveles de la realidad, equiparándoles como semejantes e interconectados: la chacra y una oficina, por ejemplo. Esto no es capitalista.

Tassi pone el ejemplo, tan paceño, del minibús. Para miles de conductores, en efecto, el minibús representa una fuente de ingresos que debe ser challada y agradecida. De ser simplemente un instrumento utilitario generador de dinero, el minibús se transforma en una entidad con características personales peculiares.

En febrero 2004, Tassi presenció una ch´alla de mini buses en la explanada del Cementerio. Doce mini buses fueron puestos en tres filas, mirando a una tarima, de donde salía música: una morenada. Se tocaba música y se servía cerveza para los minibuses que eran, literalmente, agasajados como si fuesen personas. En los Andes, se piensa que la música fortifica el ajayu de la gente, de las plantas, de los animales, estimulando el crecimiento a través de las vibraciones del sonido que son capaces de alterar las emociones: pueden alegrar o entristecer. Los mini buses, como los danzantes en la Entrada, estaban ordenados en filas y eran ch´allados con pétalos y confeti sobre sus techos, de manera similar a como se hace con los Pasantes. Es más, se les ataban flores en los espejos retrovisores, como los adornos que se colocan en las orejas de las llamas. Así, pues, luego, de un periodo intenso de trabajo, los minibuses son decorados, energizados con cerveza y música y agradecidos por sus servicios. El minibús es incluido en redes de relaciones y de comunicación con la gran familia cosmobiológica andina. El evento litúrgico restaura las fuerzas y el vigor del minibús y lo apresta para un nuevo periodo de generación de dinero.

En la misma lógica, todos los comerciantes del Gran Poder ch´allan sus mercaderías en Carnaval, comen y beben y bailan con ellos, a fin de instaurar una comensalidad general: todos comen de todos, reciprocidad, de modo que igualmente todos puedan también crecer juntos, sugiriendo, una vez más, un entrelazamiento inesperado entre el comerciante y su mercadería. Esta relación no es capitalista, pues no es monoteísta. Es animista: no conoce la separación Sujeto/objeto.

Ekeko

Otro arquetipo es el Ekeko, cuya celebración coincide con una exuberante feria comercial de illas: Alasitas, que convoca una conjunción especial de fuerzas espirituales y materiales, tanto católicas como andinas: sacerdotes y yatiris bendicen y sahuman la abundancia de la vida.

Illas

Las illas son como semillas que se necesita regar, cuidar y proteger, para que crezcan y se conviertan en frutos. Las illas, una vez bendecidas, no solamente proveen un modelo en miniatura para los objetos, deseos y bienes, que representan, sino que ellas mismas generan lo que prometen. Los ekekos y las illas son afirmaciones icónicas que generan crecimiento, abundancia y reproducción. Son dispositivos simbólicos que actualizan la abundancia virtual que representan. Estamos en lo que Lupasco llamaba una logique de l´énergie .

El rostro trifásico

El otro arquetipo, curiosamente Marrano , está oculto en la efigie del Tata Jesús del Gran Poder. Se trata de un rostro kabbalístico, trifásico, que contiene, en el centro, la parte superior del diagrama del árbol sefirótico: Kéter, como Tercero Incluido de Jojmah: el principio padre: la sabiduría, y Binah: el principio madre: el entendimiento y su conexión directa con Tiferet: la belleza: el resplandor, la gloria: lo que Tassi llama, no por casualidad, la “estética” de la fiesta que está, justamente, cifrada en el taypi del diagrama.

Abundancia y atracción

El Capitalismo se basa en el postulado patriarcal de la escasez y la deuda . La economía del Gran Poder se basa en el postulado matriarcal de la abundancia y la variedad de lo necesario. Aquí brilla la energía bosónica de la conjunción y el compartir.

Sobre este punto, Tassi se refiere a la costumbre de desplegar abundancia material para atraer a la gente y suscitar la relación. Esta lógica también vale para un devoto, cuando se une a una fraternidad para bailar en Gran Poder, como para un vendedor, cuando se introduce a un mercado en la ladera del frente. Todos basan su elección, obviamente, en sus posibilidades económicas, pero lo que dirime es la atracción provocada por la abundancia de bienes, comida y música que el mercado, o la fraternidad, son capaces de ofrecer. Esta abundancia material es un elemento que lleva a las personas a participar y esta atracción será rápidamente consagrada a través del compadrazgo, que es la manera más común, a través de la cual se consolidan las alianzas económicas en el Gran Poder. Chuyma , no racionalidad.

Riqueza visual

La preocupación por la riqueza visual y la atracción de la abundancia, se expresan en la vida cotidiana del barrio de Chijini. Así, por ejemplo, el tamaño pequeño de las tiendas hace que las mercaderías rebalsen sobre la acera y la calle, en una estética muy parecida, según Tassi, a la de los sombreros borsalino y las zapatillas minimalistas de las cholas, que resaltan, sin embargo, la corpulencia de las mujeres de pollera. Además de resaltar el sentido de abundancia, las tiendas pequeñas y consecutivas, vendiendo los mismos productos o productos muy similares, están pensados para maximizar las posibilidades de atrapar, “como moscas”, a los clientes y, a saber, de “migaja en migaja”: poco a poco. Aquí brilla “lo pequeño es hermoso” de Schumpeter.

El tipo de abundancia material expuesto en el mercado, es el medio de atracción por excelencia. La abundancia material no solamente produce una atracción espiritual en el espectador, sino también llama a las fuerzas cosmogónicas. Tassi ha observado que vestir imágenes religiosas con ropas coloridas y abundantemente decoradas, agradan al santo, a tal punto que se genera un momento de conjunción e intercambio de poder entre el santo y el devoto. Aquí rige la lógica de la magia simpática: lo semejante atrae a lo semejante, que sigue el postulado, más universal, de “como es abajo es arriba”, conocido por las sociedades animistas.

Perfomance estética

A través de patrones estéticos específicos de repetición y de abundancia, el mercado del Gran Poder se convierte en lo que Tassi llama una perfomance estética, que es observado y que ejerce atracción, no solamente sobre los compradores, sino también sobre las fuerzas cosmogónicas. En este sentido, tiene razón Tassi cuando afirma que sería un error entender el mercado de Gran Poder como cumpliendo una función solamente económica. El mercado está regulado por fuerzas y principios que no son exclusivamente comerciales, como la oferta y la demanda, constituyéndose en un atractor social que articula la conectividad del universo, focalizada en la Fiesta. Estamos, pues, en las antípodas del liberalismo económico.

En realidad, es esta perfomance descomunal de abundancia, la que crea las relaciones y genera la circulación de los bienes y servicios. La idea de abundancia, repetición y atracción generadas, son fuerzas cosmogónicas cruciales para la comunidad del Gran Poder. Como no podía ser de otro modo, el cuerpo juega un rol sintomático en esta dinámica de despliegue y atracción, ya que la ganancia generada por las actividades económicas, es incorporada inmediatamente al cuerpo mismo: como dientes de oro, muchas polleras, mantas finamente bordadas, aretes de plata, collares de oro, anillos… etcétera. El ahorro: la paralización monetaria, es la muerte. La vida es flujo, movimiento, circulación: baile.

El manejo de las energías sutiles

La atracción tiene que ver con el manejo de las energías sutiles y todo ello con un supuesto más básico aun: la incertidumbre. Todo puede ser; depende, hay que tentar suerte, jugar. Vender es un tema de suerte y el Gran Poder mismo es una “economía de suerte”, como la llama Tassi. Para tener suerte, los comerciantes mismos se afanan en producir atracción. Esto se da de varias maneras. Por ejemplo, los cigarrillos Astoria son un medio común utilizado por los comerciantes para atraer clientes. En otras tiendas se encuentra, medio camuflado pero visible, un cerdo en miniatura o un muñeco que mueve mecánicamente la mano, llamado al cliente, o una mariposa de plástico movida por el viento. Se cree que lo que llama la atención, atrae y dirige a los clientes a tu tienda, pero también se cree que esas micro instigaciones, convocan, llaman a las fuerzas espirituales y que, cuando éstas y el cliente coinciden, se da la conjunción: el cliente entra a la tienda a comprar. Con otras palabras, la atracción presenta una concomitancia de factores, espirituales y materiales, que se unen para producir un efecto.

La articulación entre la producción económica y la reproducción cosmogónica es una característica de las economías animistas. La capacidad de los aymaras urbanos del Gran Poder de resistir las presiones institucionales: los curas y las elites liberales paceñas y los modelos económicos modernos, ha consolidado una forma de economía que, explícitamente, entrelaza la producción de la prosperidad con la reproducción del cosmos. Es una Oiko-nomia que apuesta a la variedad, a la abundancia, a la comensalidad, a la fiesta: a Vivir bien.

La Circulación: lo circular: lo redondo

El evento del Gran Poder es un rito, una fastuosa puesta en escena y un proceso económico, femenino, capaz de poner en movimiento e interacción la producción material: la circulación de bienes, dones y servicios, y vincular los diferentes Niveles de Realidad a través del baile. El baile, en realidad, es el que pone en circulación la capacidad de generar y reproducir recursos a través del movimiento de los productos, de las personas y del dinero.

Pareciera que las inversiones en lo intangible: movimiento, circulación de fuerzas, cuerpos y recursos, producidos por la Entrada, lubricaran las relaciones y conexiones del tejido social y también engendraran una fuerza generadora capaz de impulsar el crecimiento económico. Mientras más fastuosa la Entrada, mayor derroche y despilfarro: Potlatch , mayor la atracción e irradiación del poder del Tata Jesús del Gran Poder.

La Entrada, pues, tiene la potencia de generar riqueza por el simple hecho de hacer que las cosas se muevan y circulen a través de los diferentes niveles de realidad. En el campo, la circulación es considerada, como una energía cosmogónica capaz de dar a luz y hacer crecer los seres engendrados. En la ciudad, el movimiento de mercaderías, de dinero y de personas también es entendida como una fuerza fundamental capaz de producir riqueza y crear relaciones sociales. Ahora bien, a diferencia del campo, la calidad circulatoria y reproductiva del Gran Poder se funda en la fe de que el dinero invertido en la Fiesta será devuelto con creces al año siguiente. La confianza animista se enriquece con la fe monoteísta.

Recursos y dinero

Es, pues, el intercambio de recursos y de dinero lo que contribuye a ese movimiento encantado. El movimiento, por así decir, es engendrado por otro movimiento; en este caso por el Baile. El baile es engendrado, a su vez, por un ayni de baile: un compromiso de bailar como acto de reciprocidad a un convite. A cambio de esa promesa, (¿un pagaré?) el compadre se compromete a participar en la siguiente fiesta del santo patrono del invitado. Este intercambio de baile ha generado un movimiento y una red tan extendida que va hasta el Perú, la Argentina, Brasil, Estados Unidos, Europa…en fin: hasta donde lleguen los fraternos del Gran Poder.

Como un fractal, el intercambio de bailes, a su vez, se complementa, en otro nivel, con el alquiler del traje festivo, que es propiedad de los bordadores, que lo fletan; con lo que también empiezan a circular los trajes.

Circulación versus Acumulación

Ahora bien, el concepto de Circulación es estratégico, ya que se opone al concepto de Acumulación, típico del Capitalismo. Típico de la Reciprocidad es que el dinero se convierta en un lubricante del movimiento y cree un sentido de conexión entre los diferentes grupos y las diferentes fuerzas cosmogónicas

La idea de movimiento como producción y, particularmente, como generador de abundancia, determina, en el mercado del Gran Poder, una dinámica de competencia y cooperación, al mismo tiempo. Algo que tampoco es capitalista, pues corresponde al dominio de lo contradictorio, es decir, de la Reciprocidad. Dicha competencia está inevitablemente unida a las prácticas de cooperación, de colaboración y de unión de esfuerzos y recursos para amplificar el movimiento y la abundancia. La Fiesta es el Tercero Incluido de complementariedad entre competencia y cooperación.

Esta lógica, por ejemplo, puede observarse en el intercambio de mercaderías entre comerciantes a precio de costo. Digamos que una tv, comprada en 100 dólares y, generalmente, vendida en 150, se la vende en 105 dólares a otro comerciante, ubicado al lado, que busca incrementar la variedad de su oferta. De todos modos, para un ojo capitalista, hay demasiada concentración de mercancías parecidas en una misma zona; lo que ya es invisible a este ojo, es que esa repetición: lo mismo, está asociada a una gran circulación de mercaderías entre los mismos vendedores. De hecho, el continuo nivel de innovación tecnológica de las mercaderías importadas, obliga que cada importador de una nueva marca empiece a vender su producto a comerciantes vecinos a precio de costo, a cambio de dinero o de otras mercaderías. Esta lógica, no acumulativa, genera un movimiento tal de mercaderías que reduce la tendencia al estancamiento, producida por la excesiva oferta.

La importancia asignada a la generación de movimiento, por sobre el estocamiento, también se puede observarse en una Moneda local, propia de Chijini, en la lógica de las alasitas y el pasanaku, que es un sistema de micro créditos, con papelitos, existente entre algunos comerciantes del Gran Poder. Es un sistema de pequeños préstamos de 500 a 1000 bolivianos, que son devueltos al prestamista en pagos diarios de 10 ó 20 bolivianos, por un periodo de hasta dos meses. Al final, el prestamista percibe un interés de 100 / 200 bolivianos. Este préstamo es totalmente informal, no existe contrato; sin embargo, se guarda un minucioso registro de estas transacciones en diminutos papelitos (5×3 cm) en las cuales el prestamista registra los pagos diarios del prestatario.

Esta circulación es aun más sofisticada. Tassi reporta el ejemplo de “su mamá Marta” que, simultáneamente, está prestando y tomando prestado dinero con siete diferentes personas. Los pequeños pagos repetidos de préstamo, no sólo activan un movimiento de efectivo en pequeños billetes, sino también un movimiento de gente, de una tienda a la otra, pagando y recibiendo los cobros diarios.

Circulación y cosmología

La razón de esta Circulación tiene que ver con un principio cosmológico: la vida es circulación, movimiento; la muerte es parálisis de la circulación. El Ayni incentiva la circulación de dones, bienes y servicios en la comunidad; el Capital busca la acumulación y, a saber, concentrada en pocas manos: el individuo. De ahí que Dinero inmovilizado, para los aymaras, sea sajra.

De igual modo, las prácticas de ahorro y compra reflejan la preocupación de reconvertir inmediatamente la ganancia y el dinero en bienes materiales, ya sea a través de la inversión o el consumo, evitando así una acumulación estática de los medios monetarios. Esto es así porque hay una urgencia moral por la reinversión, al crear movimiento, al inyectar nuevos productos y recursos en la economía local, volviendo a socializar la ganancia. La ganancia debe ser reincorporada físicamente a la sociedad.

El Pasante debe gastar tanto como para endeudarse a fin de que su nombre (suti: uno de los tres animus que integran al ser humano) gane el respeto de los demás y logre reconocimiento y prestigio.

La deuda del pasante, así como el gasto, es altamente valiosa, ya que implica un expendio y sacrificio para el bienestar comunal e implica un movimiento esta vez, un retorno del dinero en la reproducción económica social de la comunidad.

Cómo metabolizar el Capitalismo

La Fiesta del Gran Poder puede ser vista como un sofisticado sistema de metabolización y transformación del Capitalismo. Ya vimos cómo procede con las mercancías: las hace circular. Veamos el caso de la riqueza privada y propiedad individual, generadas por la Fiesta del Gran Poder: los integra en un sistema oikonómico que se basa en una conexión continua y fluida entre el mundo humano, jaqi, divino, waka, y comercial, sallqa. Es decir, es un sistema económico sin “externalidades”; post moderno, por consiguiente.

Tassi, perspicazmente, liga toda esta lógica de la circulación, circularidad, al patrón estético aymara: el postulado de la gordura: una chola gorda es una mujer bella; su rotundidad visibiliza, somáticamente, la abundancia que, a su vez, se refleja en los trajes redondeados y bultosos que bailan en filas idénticas, sincronizadas y en secuencias repetidas. La abundancia visual de estas imágenes recursivas y circulares y el brillo de los trajes festivos, se duplica con la estimulación sensorial continua y repetida, producida por la música; lo cual, a su vez, se complementa con los pasos circulares que resaltan la redondez de los cuerpos … hasta el infinito. Es el modelo holoárquico expandiéndose según una lógica de geometría fractal.

Lectura
Bien, esta teoría y práctica de la economía femenina, precisa de un hervor hermenéutico más, pues, si bien los bolivianos somos testigos de que el modelo funciona: produce riqueza, no lo solemos leer, ni decodificar, por estar anclados en el modelo cristiano que sustenta nuestra lectura del capitalismo.
Los pueblos amerindios entienden la comunidad cósmica como compuesta por tres comunidades que en aymara se denominan el ayllu de los jaqi: la comunidad humana basada en la pareja: jaqi; el ayllu de la sallqa: la comunidad genésica que produce la biodiversidad del planeta; el ayllu de los wak´a: la comunidad noosférica y transgeneracional que interactua con las otras dos comunidades, suscitando un feedback cosmogónico. La forma imaginada de estas comunidades es de tipo holoárquico: totalidades que son partes de totalidades mayores.

Este modelo amerindio lo podemos traducir en términos del nuevo paradigma científico de Occidente . Desde la perspectiva newtoniana, el pensamiento indígena es incomprensible, pues éste no puede procesar data intangible de corte energético, inmaterial.

Vamos a distinguir tres niveles del ser. El primero, enmarcado por la masa: la materia, lo físico, lo actual, lo real… y metáforas de este estilo. El otro nivel del ser se enmarca en la energía: lo cuántico, potencial, virtual y metáforas de este corte. El otro nivel del ser ha sido llamado como el ámbito de lo no-circunscrito: infinito, ilimitado, En Sof, totalidad, Dios, Orden implicado y metáforas de este cariz.

El nivel de la masa

Este primer nivel de existencia, es el del universo visible que contiene materia y objetos tridimensionales, que percibimos con los cinco sentidos: desde nuestro cuerpo, pasando por la tierra, los minerales, los animales, las plantas, los microbios y las estrellas. En este nivel material el tiempo parece fluir en línea recta: del pasado al futuro pasando por el presente; está gobernado por leyes de causa y efecto. La razón, la objetividad, la causalidad, así como el principio de no contradicción, son los elementos predominantes que rigen las reglas del juego en este nivel. Toda la comprensión del sentido común que tenemos acerca del mundo, proviene de este nivel del ser. Este es el ámbito del Desarrollo y el Capitalismo. Debido a la fascinación reduccionista: reducir la complejidad, para dominarla y controlarla, el homo occidentalis ha absolutizado este nivel, como único, favorecido por el proceso de secularización, inherente al monoteísmo. En este nivel se ha especializado Occidente y es peligrosamente fuerte.

Desde la perspectiva indígena, este nivel correspondería al ayllu de los jaqi: al espacio-tiempo de aquí y ahora, aka pacha, con una distinción, sin embargo, respecto del occidente monoteísta y patriarcal, que los amerindios afirman la paridad macho / hembra: onda / partícula: jaqi, de todo, lo cual relativiza a ambas energías, en pos de la homeostasis del sistema. Ningún vector se dispara a costa de lo demás. Los sociólogos llaman a esto: subdesarrollo y pobreza.

El nivel energético

El segundo nivel de existencia consiste en información y energía. En este nivel todo es intangible: no se le puede tocar, ni percibir por los cinco sentidos. Pertenecen a este nivel: la mente, los pensamientos, las emociones, las imágenes, el yo; este campo también es conocido como el nivel cuántico. No por intangible, empero, es menos real. De hecho, todo lo que existe en el universo visible, es una epifanía de la energía y la información del nivel cuántico. Dicho desde la metáfora holoárquica: el nivel masa es una totalidad que es parte, a su vez, del nivel energético que es una totalidad pero, a su vez, es parte del nivel no-circunscrito…
Una manera de imaginarse el nivel cuántico es hacerlo en términos de la mente: “el universo es mental”, como dijera Hermes Trismegisto y glosaran los físicos del siglo XX: “se semeja a un gran pensamiento”. Otra manera de explicarlo es que todo lo existente está hecho de información y energía. En la famosa ecuación E=mc2, sabemos que la energía es igual a la masa por la velocidad de la luz al cuadrado. Esto significa que la masa: la materia, y la energía son la misma cosa, pero en manifestaciones diferentes. Son paquetes de información y energía. ¿Cómo es posible que ondas invisibles de energía e información se perciban como objetos sólidos? La respuesta es que los sucesos, en el nivel cuántico, ocurren a la velocidad de la luz y, a esa velocidad, nuestros sentidos no pueden procesar todo lo que influye en nuestra experiencia sensible. Percibimos los objetos diferentes entre sí, porque las ondas de energía contienen y determinan la frecuencia o vibración de diferentes tipos de información. La razón por la que no vemos el mundo, como una enorme red de energía (como los chamanes en estados alterados de conciencia, por ejemplo), es porque vibra demasiado rápido. Nuestros sentidos sólo pueden registrar tramos o frecuencias de esa energía y esos conglomerados de información se convierten en objetos tridimensionales: mi cuerpo, el agua, una casa y demás objetos del universo visible.
Desde la perspectiva indígena, este nivel correspondería al ayllu de la sallqa: el espacio-tiempo interior, de dentro, del que proviene la biodiversidad del planeta: la biosfera, la esfera genésica: manqha pacha, con una distinción, empero, respecto del occidente monoteísta y objetivo, y es que los amerindios no la entienden como una Externalidad al sistema, sino como su Internalidad por antonomasia y con la cual se mantienen relaciones interpersonales. Es entendida como una persona y, por tanto, tiene derechos y obligaciones, regulados por la lógica del don. De ahí los Derechos de la Madre Tierra que no pueden ser postulados al margen de la lógica del Ayni: es decir, de la Reciprocidad, como opuesta y complementaria, sin embargo, del Capitalismo. En Occidente, la Externalidad es la base del sistema económico capitalista (hasta hace poco y de poco a poco) y la ausencia simbólica de la Madre (la esposa de Yahve, por así decir) hace que el modelo patriarcal sea algo desalmado e irrespetuoso con cualquier Otro, porque se funda, justamente, en la ficción de la identidad, la separación y la no relacionalidad. La Madre se inscribe en la lógica del don: dar-recibir-devolver: la red; no el punto que es la opción, que hace masa crítica, en el monoteísmo.

¿De dónde proviene la mente que imagina todo esto?

El nivel del ámbito no-circunscrito

El tercer nivel del ser es el de la así llamada Inteligencia no-circunscrita. Se le llama también ámbito virtual, espiritual, potencial, ser universal, conciencia: Dios. Esta dimensión la sentimos, pero nos rebasa intelectualmente. Sólo por metáfora y analogía podemos balbucir algo acerca de ella; a no ser que optemos por el silencio, lo cual también es posible. Digamos, en todo caso, que este ámbito del ser se semeja al océano; es como un mar de posibilidades de donde surgen la información y la energía. Dicho de otra manera: el fundamento de la materia es potencialidad pura; virtualidad neta; algo inmaterial; opera más allá del espacio y el tiempo. Por eso se le llama, justamente, “no-circunscrito”, porque no puede ser ubicado en tiempo-espacio alguno; simplemente es.

Esta Inteligencia no-circunscrita es la que organiza el caldo de energías que aparecen y desaparecen (como los pensamientos en nuestra mente) en entidades conocibles. Es lo que agrupa las partículas en átomos, los átomos en moléculas, las moléculas en organismos… lo que hemos llamado holoarquía, justamente. Es la fuerza organizadora, autopoiética que está detrás de todo. Así como la información y la energía forjan el mundo físico, este ámbito no-circunscrito crea y ordena la actividad de la información y la energía. Los acontecimientos no-circunscritos parece que tienen tres importantes características: están correlacionados de manera: independiente, absoluta e inmediata.

El comportamiento de dos acontecimientos subatómicos no está determinado por las leyes de causa y efecto; esto significa que un suceso no es la causa de otro, aunque su comportamiento esté correlacionado de modo inmediato. Bailan al mismo son, por así decir, aunque no estén comunicándose entre sí. Eso significa independiente.

Absoluta significa que la correlación entre los acontecimientos no-circunscritos permanece intacta a pesar de la distancia en tiempo y espacio. En el ámbito no circunscrito no importa que estos dos acontecimientos estén cerca, lejos o en otro planeta, para que varíe la intensidad de la correlación; la correlación se da sincrónicamente. Todo está interconectado simultáneamente.

Inmediata significa que los acontecimientos no-circunscritos no requieren tiempo de traslado, pues no obedecen las leyes de la física clásica. No se oye primero el trueno y luego se ve su luz, por poner un ejemplo. No hay nada que se traslada. Las correlaciones entre acontecimientos no-circunscritos ocurren al instante, sin causa y sin debilitarse a través del tiempo o la distancia. La inteligencia no-circunscrita está en todas partes a la vez y puede causar múltiples efectos simultáneos en varios lugares. Es desde este ámbito virtual, desde donde todas las cosas están organizadas y sincronizadas. Por tanto esta es la fuente de las coincidencias no causales.

La humanidad occidental, sobre todo a partir de la edad moderna, ha ido minimizando este nivel del ser hasta hacerlo irrelevante en la vida cotidiana. Sin embargo, para la humanidad no occidental, como los pueblos indígenas animistas, éste es un nivel con el que interactúan constantemente, a través de lo que se llama su tecnología ritual o simbólica. Y esta es la dimensión, justamente, que produce el suma qamaña: el Vivir bien. Se puede decir, pues, que el Vivir Bien no es una cosa, sino un acontecimiento que emerge cuando todo resuena sincrónicamente, desde lo micro hasta lo macro, y uno se siente y sabe parte de esa totalidad, como la cresta de una ola que es, a la par, distinguible e indistinguible del océano.

descarga_pdf

Print Friendly, PDF & Email

Deja un comentario