I. La interiorización de la doble pertenencia: la emergencia del Paradigma Marrano: intra-culturalidad en la Colonia temprana

Lo Marrano: una nueva categoría para pensar la postmodernidad

Desde Aristóteles hasta Einstein (más menos: -350 aC a 1905) el pensamiento occidental, que hace masa crítica, ha apostado por el Principio de identidad y No contradicción: es la lógica, en efecto, de la institucionalidad europea. Si Juan Pérez no es Juan Pérez, siempre y en todo lugar, no funcionan las instituciones y menos el estado moderno. A partir de las conversiones forzadas de judíos, que empiezan bien pronto, va a emerger, lentamente, una nueva figura, minoritaria socialmente, que va a empezar a poner en escena el Principio contradictorio: ser judío y cristiano al mismo tiempo; judío hacia dentro y católico (protestante, agnóstico, librepensador, ateo…) hacia afuera. Poco a poco, de la contradicción se va a pasar a aceptar la Complementariedad de ambas energías. El gran aprendizaje será que no se va a poder extirpar la raíz judía, por más que se lo pretenda voluntaristamente: Asimilación y Emancipación fomentada por la Haskalá: ilustración ashkenazí; hay nomás algo así como un imprintig cultural. El Marrano va a pactar consigo mismo y empezar a aceptar su (por lo menos) doble pertenencia como algo positivo y pertinente para la humanidad. A esta emergencia la llamo Paradigma Marrano .

marrano

La aceptación de una doble pertenencia (luego, múltiples) implica abrir espacio a un pensamiento complejo; rebasar el reduccionismo a una sola polaridad. Ahora bien, sin este nuevo input civilizacional, la Europa moderna no sería lo que es. Piénsese en el Siglo de Oro español que sería imposible sin los Marranos sefardíes: Colón, Cervantes, Teresa, Vives, Loyola… y el Siglo de Oro alemán, imposible sin los Marranos ashkenazíes asimilados: unos al protestantismo, como Karl Marx, otros al catolicismo, como Wittgenstein o Mahler, otros al ateísmo, como Trotsky, Adorno o Bloch o al agnosticismo en general. En América, muchos Marranos volverán a complejizar la contradicción, esta vez con el Animismo: Monoteísmo-Animismo, señalando el camino que la humanidad del siglo XXI tendrá que trajinar si quiere celebrar unas nuevas bodas con la Tierra para ir amainando las consecuencias del patriarcal “Dominad la Tierra” del Génesis, que ha trastocado los ecosistema terrestres y producido la primer crisis climática antropogénica. Para ello, las bodas con el Animismo amerindio son insoslayables y estratégicas. Gamaliel Churata, por ejemplo: su nombre elegido es ya todo un programa.

El Marranismo expresa, en el nivel humano y social, la Dualidad Onda Partícula que los físicos descubren en el nivel subatómico y, por tanto, se convierten en la demostración existencial del Principio contradictorio y de la Complementariedad de opuestos. La función Partícula está representada por la afirmación del judaísmo, la dimensión patriarcal: un Padre severo; celoso: monoteísmo; guerrero: violento, cuya ética se coagula en la Ley del Talión y la Tasa de Interés. La Función Onda está representada por la afirmación de la figura de Jesús de Nazaret (la Cristología marrana de fray Luis, por ejemplo) que expresa la dimensión matriarcal, femenina, tierna, amigable con la mujer, los pobres, los niños, la naturaleza y cuya ética se coagula en la Ley del perdón y la Reciprocidad de dones: el Sermón de la Montaña. A este acontecimiento, la exégesis bíblica llama la Comunidad de Jesús, de fuerte protagonismo femenino, para separarla del cristianismo androcrático, propiamente dicho, que es la creación del Marrano Pablo de Tarso, fariseo, para más señas. El cristianismo combina ambos ingredientes, pero desde la perspectiva patriarcal, androcrática, jerárquica, centralista: monárquica. Después, a partir del siglo XVI, los protestantes enfatizarán las energías fermiónicas, patriarcales/individualistas/capitalistas y los católicos las energías bosónicas, matriarcales: culto a María, comunitarias: Cuerpo místico de Cristo, Doctrina social, pero desde un bastión patriarcal: el Papado de Roma. Los Marranos surfearán entre ambas polaridades, de acuerdo a las circunstancias, pero siempre llevando la contra y añadiendo valor. Algo que siempre irritará a los inmovilistas y a los fanáticos del Principio de identidad y no contradicción. El contextualismo, la incertidumbre, la relatividad, el punto de vista del observador, la lógica del Tanto lo uno como lo otro, son dominios de lo humano que exploraron y vivieron los Marranos antes que la física cuántica los expresara como determinaciones del nuevo paradigma científico.

El Marranismo: el ir y venir entre polaridades antagónicas, Fluctuatio animae, la llamó Spinoza, ha producido algunos ingredientes que, a la par que constituyen la modernidad, también la disuelven y con Baruj Spinoza, precisamente, la trascienden hacia el Animismo: Deus sive natura y el Vivir Bien: beatitudo Volveré sobre ello.

Este incremento de voltaje psíquico, de 110 a 220: vivir lo contradictorio, ha producido ciertos vectores en la cultura europea que los Marranos han abierto. Algo simplistamente, sugiero los siguientes:

El Mercantilismo que sigue al Descubrimiento. Los Marranos concentran todas sus energías, para olvidar los sinsabores de la religión, en construir la primera globalización de la economía capitalista: conectan Europa con América, África y Asia. Para sobrevivir tuvieron que endurecerse, focalizar y transgredir las leyes civiles: piratería y contrabando.

El Racionalismo: la fe de los padres entra en crisis y buscan un piso mínimo a qué atenerse y que puedan compartir con todos los demás. Prosiguen la impronta ya fijada por Maimónides; Francisco Sánchez, antes que Descartes, formula el pienso luego existo. El Racionalismo, sin embargo, no es homogéneo. Presenta varias caras. Una el Escepticismo: Montaigne, con un dejo serio; travieso y cínico con la Picaresca: La celestina y La Lozana andaluza. Ateísmo como en Uriel da Costa: desesperado y trágico. Otras secuelas de este racionalismo son: la herejía: Sabbetai Zeví; el Secularismo: Derrida, por ejemplo; el librepensamiento: Fernando Pessoa o Edgar Morin; el neopaganismo: Miguel Kavlin, y la búsqueda constante de nuevas alternativas: los kibutz o la Generación Beat: Allen Ginsberg (Marrano budista).

Otra veta es el Misticismo: volver a beber de la Qabbalah. En Safed se piensa el cataclismo de las conversiones forzosas llevándolo hasta la propia intimidad del Creador: la teoría del Tzimzum: Dios también se exilia: se retrae de sí mismo: crea el vacío, para dar lugar a la creación: su manifestación, en el Orden explicado. Menos intelectual, otros Marranos tocan la tecla opuesta: el erotismo y el dejamiento que viven en comunas mixtas y plurales: el Alumbradismo. Más aristocrática y formal, la mística carmelitana va explorar un acercamiento, ascético, directo y experiencial con la divinidad en el interior mismo del catolicismo: la vía conventual: Teresa de Ávila y Juan de la Cruz. De la Compañía de Jesús sólo diré que Ignacio y sus sucesores, en el Generalato de la Compañía, fueron todos Marranos; Ignacio, antes de su experiencia mística en Manresa, coqueteó con los Alumbrados igual que Teresa. La Inquisición los chequeaba.

Otro camino ha sido el Mesianismo. Distingo tres formas: una antinómica: la ley sólo se puede cumplir transgrediéndola. El mesías Sabbetai Zevi, cuyo discípulo más importante fue Abraham Cardoso, se convierte al Islam. Un Marrano musulmán. Cervantes en el Quijote (tal la lectura de Dominique Aubier: Don Quichotte, le Prodigieux secours du Messie-qui-meurt) va postular la condición marrana, ejemplificada en la complementariedad Quijote/Sancho, como una forma mesiánica para los tiempos modernos. Esta semilla sigue bajo tierra. En el siglo XIX va surgir la mística de la Revolución para conseguir una sociedad de iguales: de Marx a Fidel Castro Ruz.

La pulsión marrana va, por un lado, hacia la mayor abstracción posible para desaparecer como individuos anónimos en una sociedad sin clases o una sociedad anónima global; por otro lado, exacerbando la complejidad, como Fernando Pessoa con sus heterónimos, hasta hacer desaparecer al individuo. Ahora bien, en el foro interno, cada cual hará de su saya un manto.

Spinoza ha sido leído casi exclusivamente desde la polaridad fermiónica (“la razón intransigente”: Albiac), pero tiene también una polaridad bosónica que se expresa en conceptos como Deus sive natura, Dios o naturaleza, que engancha con la visión animista amerindia y con algunos científicos ateos, como Einstein o Lovelok, que dicen que, si de creer se trata, ellos creen en el Dios de Spinoza. Es bueno recordar que ya Fernando de Rojas, 1470-1541, nunca habla de dios sino de la natura. La idea de naturaleza tiene dos polos: natura naturans, que enlaza, por ejemplo con el concepto de Orden implicado de Bohm y natura naturata que enlaza con Orden explicado. Otras ideas que, ahora sólo puedo enumerar y que engarzan con el proyecto del Vivir Bien, son amor dei intellectualis, amor intelectual de dios, Pietas: piedad, Laetitia: alegría, Potentia y Beatitudo: felicidad, que se encuentran en la Segunda mitad de la Parte V de la Ética. Amén de sus disquisiciones sobre las pasiones: la polaridad bosónica.

Ahora bien, esta apertura a todo el diafragma del sistema neuronal, del lóbulo derecho al lóbulo izquierdo, que han fatigado los Marranos, no es exclusividad suya. Tocar todas las teclas es el paso evolutivo que precisamos aprender todos. Eso significa avanzar hacia el Principio contradictorio y hacia la Complementariedad de opuestos. En este momento de la humanidad, precisamos dejar de reprimir o ignorar o despreciar lo que tiene que enseñarnos el Animismo. Dios o la Naturaleza o el Vacío cuántico o el Pregnant void o la Fuente originaria de todo ser o el Tao… todo apunta hacia lo mismo y el plus, que nos llevan los animistas, es que mantienen vivo un know how, para vivir bien, que nosotros hemos perdido con la urbanización y la industrialización.

Para conversar en los Centros de alta conectividad

Nuevos conceptos

Cholo

Es un término peyorativo para referirse a los indígenas andinos que, exteriormente, son católicos o evangélicos y bolivianos e, internamente y en sus comunidades, son jaqui animistas. Dicho de otro modo: Cholo es quien asume una doble pertenencia, contradictoria lógicamente, y que la vive, sin embargo, como complementaria, existencialmente. No hacen sino actualizar, en una nueva situación, el Principio de Complementariedad de opuestos y Tercero incluido, que les constituye como civilización.
Marrano.
Es un término peyorativo para referirse a los judeo conversos sefardíes que, exteriormente, son católicos e, internamente, siguen judaizando. Dicho de otro modo: Marrano es quien asume una doble pertenencia, contradictoria lógicamente, y que la entiende, sin embargo, como complementaria, vitalmente. Son los primeros, en Occidente, que rompen, existencialmente, con el Principio de Identidad, no contradicción y Tercero excluido.
Mestizo

Es un término que confunde el orden de la biología con el orden de la cultura. Parte del falso supuesto de que hubieran razas puras. En el orden de lo viviente, todo es mezcla; en este sentido, la vida es mestiza; pero si ello es así, entonces aislar la palabra mestizo y convertirla en un concepto, es una tautología. Nada ganamos diciendo, por ejemplo, que una mesa es una mesa. En España, sin embargo, deriva del debate acerca de los estatutos de limpieza de sangre que sirve para segregar a los judíos y mantenerlos como súbditos de segunda clase. Tiene, pues, un carácter político. En el siglo XVI, el Imperio español lo utiliza para denominar a una de las “castas” o “cruzas” que integran la estratificación social de tipo racista impuesta en sus colonias: la del hijo de un padre o madre de “raza blanca” y una madre o padre de “raza amerindia”, como Blas Valera o Garcilaso de la Vega, justamente. Ya sabemos que el primero bascula hacia lo indio y el otro hacia lo hispánico, culturalmente hablando. Un uso actual de este concepto se sirve de la teoría del Aufhebung de Hegel: tesis-antítesis-síntesis, para sostener que lo europeo y lo amerindio desaparecen en una nueva síntesis biológica y cultural. Una manera sutil de negar la alteridad cultural del Otro. Desde un punto de vista ético y lógico es preferible no usar tautologías; se crean pseudo problemas y pseudo soluciones. Más sano y lógico es seguir los principios de actualización-potencialización, propuestos por el físico Basarab Nicolescu, pues lo que sucede en el nivel micro físico acaece también en el nivel astro físico y, a fortiori, en el nivel humano. Aplicado a nuestro caso sería así: cuando se actualiza el Monoteísmo, se potencializa el Animismo; cuando se actualiza el Animismo, se potencializa el Monoteísmo. Pues, ambas energías, en distintas dosis, nos constituyen a todos como seres vivos, en el nivel noosférico.

Temas de conversación

Un equivalente homemórfico de Marrano, en los Andes, es la noción de Cholo. En efecto, ambos conjuncionan polaridades opuestas; unos, son judíos y católicos; los otros: animistas y monoteístas: indígenas y bolivianos: rurales y urbanos: “interculturales”. En otro contexto, otro equivalente sería gay: varón y mujer. Dicho abstracta y conceptualmente: este concepto expresa el declive del Principio de Identidad, no contradicción y Tercero excluido, de la civilización occidental, y la emergencia planetaria de una nueva cultura basada en el Principio de Complementariedad de opuestos y Tercero Incluido que acompaña, pari pasu, la emergencia del nuevo paradigma cuántico. Es la seña del nuevo milenio.

Sugiero que, en vez de volver a repetir el prejuicio católico contra el cholo, que conocemos desde Matienzo, Crónica del Perú, siglo XVI, hasta Franz Tamayo, Pedagogía Nacional, siglo XX, invirtamos la perspectiva y lo leamos positivamente. Cholo es aquel que tiene múltiples pertenencias. Es católico y animista, como en la Fiesta del Gran Poder, por ejemplo; es capitalista y reciprocitario, como en lo que Nico Tasi llama la Economía chola, que es la economía más dinámica de Bolivia y la región: llega hasta China y Corea. Sugiero leer su libro, Cuando el baile mueve montañas. Religión y economía cholo-mestiza en La Paz. La Paz: Praia, 2010 y el texto colectivo Hacer plata sin plata, editado por el PIEB, 2013 y coordinado por él. Esta es una buena base para revertir este prejuicio secular. Además, es macho y hembra como China Supay en la Diablada o, mejor aún, actualiza su virtualidad cholo-china-qamiri, en la Fiesta, y potencializa al Licenciado Quispe que administra una Galería de la Uyustus. Es ciudadano en la ciudad y jaqi en su comunidad. De pronto el doctor Mamani deja su pega en el MMAyA, para pasar el cargo de Jilakata en su comunidad. Con naturalidad bautizan a sus hijos y les hacen la Rutucha, para que las wawas ingresen a dos tipos de comunidades imaginarias, útiles para la vida en sociedad. Esta plasticidad me parece extraordinaria y ejemplar. Corta de cuajo el peligro cristiano: aniquilar al otro, que se resiste a dejarse asimilar e incluir.

¿Qué piensan del concepto de Identidad: identidad aymara, identidad andina…? Desde 1992 ¿no habrá sembrado confusión en las sociedades indígenas la utilización de este concepto? ¿Se puede dejar de ser aymara, por ejemplo, para ser únicamente boliviano? Si no se puede ¿por qué la gente se empeña en usar este concepto: identidad: A=A? ¿Por moda? ¿Qué entienden por identidad? Sería interesante compartir y analizar las comprensiones de Identidad.

Desde la lógica aymara ¿puede haber algo así como un “Partido Indio”? ¿Por qué sí y por qué no? El fundamentalismo indianista ¿es aymara o es monoteísta, conceptualmente hablando? El pensamiento amáutico de Fausto Reinaga, desde el punto de vista lógico ¿es indígena o es occidental? ¿Busca la complementariedad o la exclusión del otro? ¿Qué habrán querido decir los Colonizadores al nombrase Interculturales? ¿Qué es el MAS, desde el punto de vista lógico? ¿Qué son los así llamado Movimientos Sociales, desde el punto de vista lógico? ¿Son ayllus en movimiento: movimientistas?

¿Qué es lo que no soportan los q´aras de los indios? Una buena lluvia de ideas sería ideal, para poder ir analizando esos prejuicios, desde el punto de vista lógico.
(Identidad es: A igual a A. El ideal es lo Ch´ulla. Complementariedad es: A más B hacen la completud. El ideal es la paridad: Yanantin, Pa-cha)
¿Qué es lo que no soportan los indios de los q´aras?

Dicho esto, tampoco hay que usar Marrano y Cholo como una etiqueta de identidad. No sería lógico. Ambos conceptos mentan el amplio abanico de las posibilidades humanas, a las que se está abierto, a priori; luego, cada contexto y correlación de fuerzas hará que se actualice un vector u otro.

Tarea

¿Qué semejanzas y diferencias encuentran entre un Marrano y un Cholo?
¿Qué semejanzas y diferencias encuentran entre un Gay occidental y un Gay andino?
¿Qué semejanzas y diferencias encuentran entre un Hermano evangélico aymara y un Hermano evangélico de Estados Unidos? ¿y con un Pastor o Presbítero de la Zona Sur de La Paz?
¿Qué semejanzas y diferencias encuentran entre un Qamiri y un Millonario?
¿Cómo podrían empaquetar las semejanzas y las diferencias?

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